OPTIMISMO. Ayer, Gestión organizó un con la participación del presidente del BCR, Julio Velarde, y el representante del BID en el Perú, Fidel Jaramillo. La conclusión: hay razones para ser optimistas el próximo año. Veamos.

Por un lado está el contexto internacional. Aunque Europa continúa estancada con un crecimiento proyectado menor al 1% y una demanda igualmente débil, la economía estadounidense, que es mucho más importante para nuestras exportaciones no tradicionales está mostrando fuertes señales de recuperación. Este año planea crecer 2% y el próximo 3%. Y si bien China, nuestro mayor socio comercial, ha moderado su crecimiento a tasas cercanas al 7% para orientar su crecimiento hacia el consumo en vez de hacia la inversión, todavía esto no es una mala noticia para el Perú. En el último congreso comunista se planeó la migración de más de 100 millones de chinos del campo a la ciudad para el 2020. Esto asegura una demanda sostenida de materias primas y, con ello, un piso para sus precios. En teoría, entonces, las exportaciones deberían repuntar en el 2015.

Por el lado interno, se espera que el próximo año se recuperen dos componentes cruciales de la economía que han tenido un desempeño para el olvido este 2014. Uno de ellos es la inversión pública, que se ha mantenido increíblemente estancada a lo largo del año cuando más se le necesitaba por los numerosos escándalos de corrupción. A pesar de que el 2015 sea el primer año de las autoridades electas, el MEF ha dispuesto una serie de medidas para facilitar y agilizar su gasto, sobre todo en temas relacionados al mantenimiento. Por eso Alonso Segura afirmo hace poco que el "2015 será el año del mantenimiento".

La inversión privada también mejorará el próximo año. En parte como respuesta a las medidas planteadas por el MEF, en parte por el rebote que se ha comenzado a notar a partir del último trimestre.

Con estos tres factores en recuperación, el crecimiento será mucho mayor en el 2015 (de acuerdo al Latin Focus, Perú será el país que más crezca el próximo año). Sin embargo, eso no significa que todo esté hecho. Las medidas y reformas implementadas por el Gobierno han ayudado a dar el primer paso para reactivar la economía, pero todavía queda mucho por hacer.