En su segunda presentación en el Mundial de Fútbol , la selección de Holanda demostró que es candidato al título al vencer por tres goles contra dos a Australia. Pero en el terreno económico, los indicadores de ambos países son similares, aunque con una ligera ventaja para Australia por el crecimiento de su PBI.

HolandaHolanda es la sexta economía más grande de la zona euro y se caracteriza por sus relaciones laborales estables, el desempleo y la inflación moderada, el superávit comercial considerable e importante papel como centro de transporte europeo.

En el 2013 tuvo la economía holandesa decreció en 0.8%, pues aún es afectada por la crisis europea, mientras que el PBI per cápita llega a US$ 46,300, según el World Factbook del Servicio de Inteligencia de Estados Unidos.

Destaca la baja tasa de desempleo que llega solo a 8.3%. El sector servicios es el que emplea a la mayor cantidad de holandeses (78.9%), seguido de industria (18.8%) y agricultura (2.3%). La inflación de Holanda fue de 2.5% en el 2013.

Entre los productos agrícolas que Holanda produce destacan los cereales, patatas, remolacha azucarera, frutas, verduras y el ganado a nivel pecuario. También hay agroindustrias, metal y productos de ingeniería, maquinaria y equipo eléctrico, productos químicos, petróleo, construcción, la microelectrónica, la pesca, entre otros.

AustraliaLa economía australiana ha experimentado un crecimiento y características de bajo desempleo, inflación contenida, muy bajo de deuda pública, y un sistema financiero sólido y estable continuo. El proceso de apertura se ha incrementado la productividad, impulsado el crecimiento, y hecho a la economía más flexible y dinámico.

De acuerdo con el World Factbook del Servicio de Inteligencia de Estados Unidos, en el 2013 el crecimiento de la economía de Australia fue de 2.5%, mientras que su PBI per cápita llegó a US$ 43,000.

La tasa de inflación de Australia fue de 2.4% en el 2013 y la tasa de desempleo fue baja al llegar a 5.7%. El sector servicios emplea el 75% de la población.

Australia es uno de los principales países mineros del mundo, lo que atrae altos niveles de inversión extranjera e incluyen grandes reservas de carbón, hierro, cobre, oro, gas natural, uranio y fuentes de energía renovables.