"Si continuamos de esta manera, el sistema colapsará". Así, el expresidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn (DSK), dejó en claro su posición durante una reunión del Yalta European Strategy, que reunió 200 líderes mundiales de más de 20 países de Europa el fin de semana pasado en las costas del Mar Negro.

Según el diario , DSK sugirió que los países con calificaciones más altas, como Alemania, "devuelvan parte del diferencial de sus tasas de interés" para ayudar a países como España e Italia, para los cuales el acordó oficialmente la activación de un , que aún espera la aprobación del Gobierno alemán para ser operativo.

Si bien los , que serán emitidos a nombre de todos los países integrantes de la Unión Europea, permitirán hacer lo mismo, "Alemania todavía rechaza considerarlos porque no quiere asumir esa deuda. En consecuencia, debemos encontrar otra solución y actuar según el flujo de los fondos", advirtió Strauss-Kahn.

La recetaLes Ecos calificó la propuesta como una manera de calmar a los mercados y "ganar tiempo". Por su parte, el explicó que la solución de DSK consiste en reunir regularmente a los países del bloque para "decidir el retroceso de una parte del diferencial de sus tasas de interés en beneficio de los más débiles".

Por ejemplo, una opción sería ceder 150 puntos básicos para el caso de Alemania (0.15%) y 80 puntos básicos para Francia. Según el economista, estos países "están interesados en aceptar un sobrecosto para evitar que la zona euro estalle. Se trataría, de todas maneras, de un dispositivo temporal que permitiría llevar las tasas a niveles razonables y le devolvería calma al mercado de la deuda", explicó a Les Echos.

La principal diferencia entre esta propuesta y los eurobonos, explicó DSK, es que no viene con los inconvenientes por los que Alemania tiene objeciones, ya que "cada país permanece como responsable completo de su propia deuda". A su parecer, el alivio provisto sobre el costo de financiamiento de la deuda no debe dejar de lado las reformas.

"Los Estados debe recuperar sus finanzas públicas saludables, pero también necesitan tiempo, si no todo el sistema terminará en la catástrofe", dijo en Yalta. Su idea fue bienvenida por Niall Ferguson, catedrático de Harvard, y Bob Zoellick, expresidente del Banco Mundial. Queda preguntarse si la "receta" será debatida por el Comité y el Banco Central Europeo.