El Perú ha evidenciado un , principalmente producto de la aplicación de políticas fiscales, y monetarias prudentes, pero ¿ha permitido que la brecha entre las disminuya a través del tiempo?. La respuesta es sí, pero ¿las regiones del Perú han sabido capitalizar esta bonanza para el desarrollo propio?. La respuesta, ciertamente, es no.

En 2008, el PBI per cápita de Moquegua era 8.4 veces el PBI per cápita regional de Apurímac, mientras que en 2012 el ratio entre ambos se redujo 6.1 veces.

Asimismo, las cuatros regiones con menor PBI per cápita en 2008 (Apurímac, Huánuco, Ayacucho, y Amazonas) estuvieron entre el grupo de regiones con mayor crecimiento promedio anual entre el 2008 y 2012, con tasas del 8.4%, 4.8%, 6.5%, y 6.9%, respectivamente. Esto, sin embargo, no demuestra que esas regiones estén trabajando bien, según un informe de .

Esto se explica porque dos de las regiones con mayor crecimiento en su PBI per cápita entre 2008 y 2012, Apurímac y Amazonas, siguen en el quintil inferior. Y regiones como Moquegua y Lima, registraron una tasa de crecimiento promedio anual del 0.2% y el 4.5% en dicho periodo.

Asimismo, regiones como Madre de Dios y Pasco registraron retrocesos en su PBI per cápita. Básicamente se ve una mayor convergencia en las regiones, pero ¿hacia dónde?, es la gran pregunta.

Según ComexPerú, entre 2008 y 2012, las transferencias del aumentaron en un 65%, y en la misma medida se incrementó el gasto total ejecutado, mientras que el gasto personal y obligaciones creció un, 30.3% en esos años.

No obstante, durante 2012, las regiones devolvieron al Gobierno central un total de S/. 960 millones provenientes del canon (11% del gasto regional en personal y obligaciones de dicho año), a pesar de que el uso de los recursos provenientes del en intervenciones orientadas a brindar servicios básicos, es una obligación legal de todo Gobierno Regional y municipalidad.

La corrupción juega un papel importante en este problema, y es momento de que el Congreso de la República reforme la legislación vigente incluyendo la del canon para que los gobernantes regionales tengan incentivos, razones para reclutar a profesionales capaces de desarrollar proyectos urgentes eficientemente, y de usar los recursos de la región en beneficio de los ciudadanos.

¿Qué queda pendiente?Los puntos importantes de mejora son la conectividad interregional, el efecto multiplicador del comercio, y de las economías de escala, en la forma de cadenas de producción y distribución enlazadas con el interior del país.

Cada vez que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, o los Gobiernos locales o regionales aplazan proyectos de integración física, retrasan el alivio de la pobreza.

Asimismo, la baja productividad y tecnificación de las actividades económicas en zonas como Cajamarca, Huancavelica, Apurímac, y Amazonas solo será un obstáculo para la formación de polos de desarrollo en estas zonas.

El Estado debería dejar de poner trabas a estas reformas, y no dar carta blanca a grupos de intereses regionales que buscan bloquear proyectos de interés nacional.