El ministro de Finanzas de , Michalis Sarris, renunció hoy después de que se ordenó una investigación para determinar responsabilidades en relación con la en la bancarrota el mes pasado.

El presidente Nicos Anastasiades aceptó la renuncia de Sarris, quien ha enfrentado fuertes críticas por la forma en que manejó las negociaciones de Chipre con sus acreedores internacionales.

Sarris, que el año pasado encabezó el Banco Laiki del país en un esfuerzo por salvarlo de la ruina, dijo que decidió renunciar con el fin de facilitar la investigación ordenada en la víspera.

Chipre recibió un rescate por 10,000 millones de euros (US$13,000 millones) de parte de sus socios europeos y del Fondo Monetario Internacional, después de que los problemas en su sector bancario llegaron a tal punto que amenazaban con destruir la economía del país.