(Bloomberg).- "No es recomendable ir de excursión solo", es la recomendación para los caminantes en el Gran Parque Nacional Teton de Wyoming.

Los banqueros centrales quizá deberían seguir el mismo consejo en lo que se refiere a las cuando esta semana viajen a los Tetons para su simposio anual sobre política económica en Jackson Hole. Para ellos, la seguridad en los números está más en las posiciones alcistas para las divisas que en las bajistas.

Es un punto que destacan en un trabajo de investigación reciente Joachim Fels y Manoj Pradhan, economistas de en Londres utilizando la analogía del ciclismo en lugar de la marcha.

Revisando un análisis del año 2009, señalan que los ciclistas prefieren no andar solos debido a la resistencia del viento y mantenerse en cambio unidos a un grupo –o pelotón- para reducir hasta un 40% los vientos en contra.

Para quienes tratan de manejarse solos en política monetaria, el trabajo también puede ser más arduo. Elevar las tasas antes que sus homólogos o sugerir planes de hacerlo suele disparar tipos de cambio más altos, que socavan la demanda en sus economías y a menudo los obligan a volver al grupo.

"En el ciclismo, el pelotón generalmente es encabezado y controlado por los equipos más fuertes y más grandes", dijo Fels en un informe ayer, mencionando un estudio más largo que él y Pradhan publicaron el 30 de julio. "Lo mismo ocurre con el pelotón monetario donde la postura de una política expansiva del Grupo de los Tres bancos centrales marca el ritmo para todo el grupo".

Por el ganador del Tour de France, Vincenzo Nibali, léase la presidenta de la , .

Tasas bajasEl mensaje, tanto de ella como de sus colegas súper estrellas de la banca central, es que la política monetaria expansiva todavía tiene un largo camino por delante.

Yellen continúa advirtiendo que los mercados de trabajo aún están lo bastante flojos como para merecer tasas de interés bajas, en tanto el presidente del , Mario Draghi, y el gobernador de Banco del , Haruhiko Kurada pueden inclusive llegar a desplegar más estímulo antes de fin de año para combatir la inflación baja.

Yellen y Draghi pronunciarán sendos discursos en la conferencia del Banco de la Reserva Federal de Kansas City en Jackson Hole el 22 de agosto.

Su actitud hace que a los demás les resulte más difícil tomar la iniciativa. Un ejemplo: el gobernador de Banco de Inglaterra, Mark Carney. Después de advertir en junio que los inversores podrían no apreciar el riesgo de tasas más altas, dijo la semana pasada que el Reino Unido no se precipitará a actuar en medio de amenazas externas de expansión y de debilidad en los salarios.

Economistas de Inc. y Berenberg Bank fueron algunos de los que revisaron sus pronósticos para mostrar al banco central del Reino Unido elevando las tasas en el primer trimestre de 2015 y no en los últimos meses de este año. La libra reaccionó cayendo por sexta semana contra el dólar, su caída más prolongada en cuatro años.

Carney no es el único. Nueva Zelanda también ajustó menos la política de lo que su economía interna podía indicar, según Morgan Stanley. Los bancos centrales de Suecia, Corea del Sur, México e Israel bajaron sus tasas de referencia últimamente, en tanto Canadá y Australia se han vuelto más blandos.

Para explicar sus decisiones, la mayoría señaló la fuerza de las divisas o las condiciones económicas globales.