Módulos Temas Día

Cinco cifras esenciales para evaluar una economía más allá del PBI

Un problema con el PBI es que no toma en consideración la desigualdad: si todas las ganancias del crecimiento fluyen hacia los ricos, el PBI aumentará mientras que la persona promedio no estará mejor.

PBI

PBI

Si está tratando de medir el poder económico general de un país, el PBI total es probablemente una medida tan buena como cualquier otra.

Cuando escuchamos sobre el crecimiento económico o el tamaño de la economía, se refiere al producto bruto interno. Inventado en la década de 1930, el PBI mide el valor de mercado de todo lo producido en un país (o región, o estado) en un año determinado. Cuando escuchamos sobre el mercado laboral, generalmente involucra la tasa de desempleo, que es el porcentaje de personas que quieren trabajar y no tienen trabajo.

En los últimos años, más personas han empezado a cuestionar el uso de estas estadísticas económicas que se informan regularmente. Un problema con el PBI es que no toma en consideración la desigualdad: si todas las ganancias del crecimiento fluyen hacia los ricos, el PBI aumentará mientras que la persona promedio no estará mejor.

Otro problema que la gente menciona es que el PBI no mide la felicidad humana: si las personas se enferman y se ven obligadas a comprar más medicamentos, el PBI puede subir mientras que el nivel de vida disminuye. Mientras tanto, la tasa de desempleo no toma en consideración a los trabajadores desesperanzados, que abandonan la fuerza laboral definitivamente porque nadie los contrata.

Estos defectos son reales. Pero en lugar de pensar que las cifras económicas oficiales son noticias falsas, y que hay cifras mucho mejores, es importante darse cuenta de que no hay una medida perfecta de la salud de una economía. Cada uno de los diferentes números es el más apropiado para diferentes propósitos.

Si está tratando de medir el poder económico general de un país, el PBI total es probablemente una medida tan buena como cualquier otra.

Representa el tamaño de la base impositiva que los gobiernos pueden utilizar para pagar a sus militares y proporcionar servicios sociales. El PBI también proporciona una adecuada medida aproximada de la capacidad de un país para mover los mercados mundiales, aunque también es importante observar cuánto importa y exporta realmente un país.

Cuando se analizan los niveles de vida de los países en desarrollo, el PBI per cápita –ajustado por la paridad del poder adquisitivo para tener en cuenta las variaciones de los precios de los bienes en diferentes países– es una buena medida. El PBI per cápita es fácil de calcular para la mayoría de los países con una precisión razonable, y para los externos es fácil estimar a partir de indicadores representativos.

Se correlaciona con muchos indicadores importantes de bienestar, como el hambre y la mortalidad infantil, que afectan a amplios sectores de la población. Existe una relación muy estrecha entre el PBI PPA per cápita y el Índice de Desarrollo Humano, un índice inventado específicamente para medir los niveles de vida tangibles.

Pero cuando se mide el desempeño de una década a otra de un país rico como Estados Unidos, el crecimiento del PBI no es la mejor medida, por las razones descritas anteriormente. Una mejor alternativa es la mediana del ingreso personal real. Este indicador se basa en la mediana, por lo que no se modifica mucho con las grandes ganancias para los ricos.

A diferencia del ingreso familiar, no está distorsionado por los cambios en el número de personas que viven juntas, y analiza todas las fuentes de ingresos, incluidas las transferencias del gobierno, los beneficios y los ingresos de inversión.

Desde la década de 1980, la mediana del ingreso personal real ha aumentado, pero más lentamente que el PBI real per cápita.

La brecha entre los dos es una forma buena y rápida de ilustrar la creciente desigualdad entre los ricos y la clase media.

Pero si necesita información rápidamente, si está en una recesión o una crisis, o si está tratando de hacer una evaluación rápida de una nueva política económica, tendrá que quedarse con el PBI. La mediana del ingreso personal real solo está disponible con un rezago: por ejemplo, los números más recientes son del 2016.

Esta medida tampoco proporciona mucha información sobre los estándares de los miembros más pobres de la sociedad. Para eso, puede usar el ingreso promedio del 80% o el 90% inferior, según las mediciones de los economistas Thomas Piketty, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman.

También puede consultar la Medida de Pobreza Complementaria, un número creado por la Oficina del Censo y la Oficina de Estadísticas Laborales que intenta tomar en consideración el costo de las cosas que los pobres necesitan y la asistencia estatal que reciben.

Aunque este parámetro es generalmente más alto que el indicador de pobreza oficial, también muestra algunas buenas noticias: la pobreza infantil ha disminuido sustancialmente en los últimos años, gracias a los programas estatales.

Al observar los mercados laborales, el número más importante es probablemente la relación entre empleo y población en edad productiva. Al observar quiénes tienen trabajo en lugar de quienes no lo tienen, este criterio ignora la distinción inútil entre los desempleados y los trabajadores desesperanzados.

Al solo observar a las personas entre las edades de 25 y 54 años, se ignora a la mayoría de aquellos que todavía están cursando estudios o en jubilación anticipada. Esta medida actualmente muestra un mercado laboral que se ha recuperado en gran medida de la Gran Recesión.

A largo plazo, los cambios en la relación no solo reflejan la salud del mercado laboral, sino que también incluyen cambios a largo plazo, como la entrada de las mujeres en la fuerza de trabajo formal.
En cuanto a los salarios, hay dos medidas que me gustan: la remuneración real por hora y la mediana del ingreso semanal real para los empleados a tiempo completo.

Ambos han crecido, pero el primero ha crecido mucho más rápido, especialmente antes de la Gran Recesión: esto muestra una creciente desigualdad salarial, ya que la cifra es un promedio que se ve impulsado por grandes ganancias salariales de las personas con altos ingresos. Mientras tanto, los aumentos para ambos han disminuido en el ciclo de recuperación actual.

Entonces, si solo se observa el PBI y la tasa de desempleo, se está pasando por alto mucha información. Si puede, recuerde también considerar la mediana del ingreso personal real, la Medida de Pobreza Complementaria, la relación entre empleo y población de 25 a 54 años de edad, la remuneración real por hora y la mediana del ingreso semanal real. Incluso todas estas medidas juntas no le dirán todo lo que se debe saber sobre la salud de la economía, pero capturan gran parte de las cosas importantes sobre el crecimiento y los mercados laborales.

Por Noah Smith

Esta columna no necesariamente refleja la opinión de la junta editorial o de Bloomberg LP y sus dueños.

Tags Relacionados:

economia

PBI

Leer comentarios ( )

Ir a portada