Pese a la grave situación en los hospitales, el gremio médico y el Ejecutivo aún no llegan a un acuerdo para dar fin a la huelga. , investigador de , estimó que la demandaría más de S/.9 mil millones. "Ese cálculo se hizo hace dos o tres años cuando era ministro Óscar Ugarte", refirió.

La propuesta del Gobierno –resaltó- enfrenta por primera vez un problema apremiante: La ínfima remuneración fija que reciben los médicos. Según el experto, se debe negociar un aumento que no incluya las retenciones.

Si bien el ofrece un alza de 18%, el especialista aclaró que podría pactarse un segundo incremento para el próximo año. "Es un crimen contra los recursos humanos eliminar la remuneración fija a 50 centavos, de donde se deducen los beneficios sociales como las AFP. Las remuneraciones tienen más de un 90% de componente de bonificación", criticó.

El origen de la actual crisis –explicó- es el desfinanciamiento del sector desde los noventas. Nuestro gasto público en salud aseguró es uno de los más bajos en el continente, pues el Estado solo cubre el 30% de los servicios (el resto es financiado por la familias y las aportaciones a la seguridad social), mientras que en Brasil es 47%, en Chile 52% y en Costa Rica 58%.

"Los recursos humanos han sido mal pagados desde los noventas. Se creyó que se debían desestabilizar los contratos y se eliminó el régimen 276 de los nombrados. En consecuencia, el Minsa ha caído en la demanda atendida. Se ha expandido en el sector rural pero no en el urbano", observó.

El crecimiento económico en las capas medias ha permitido el traslado a las clínicas o al Sistema Metropolitano de la Solidaridad(Sisol) en busca de mayor calidad y rapidez, duplicándose la demanda en el sector privado y la consulta en farmacias, sostuvo el especialista.

"El problema actual se ha gestado por la mezcla de poco gasto, pues estamos entre los tres más bajos en América Latina, y remuneraciones bajas sin estabilidad, ni pensión, ni CTS ni vacaciones. Como porcentaje del PBI, la inversión pública en salud es 4%, cuando en la región es en promedio 7%. Incluso Nicaragua, que es un país pobre, destina entre 12% y 13%", remarcó.

Cuando un empleo es mal pagado –advirtió- se desprofesionaliza, como sucedió con el magisterio. "No solo hay bajos sueldos, sino mala distribución. Los médicos están concentrados en las ciudades principales y hay una crisis de especialistas en provincias, donde la gente se atiende con médicos generales", alertó.

"Antes había una demanda cautiva porque la pobreza impedía trasladarte a un servicio privado. Ahora se necesita más cobertura con calidad. El aseguramiento es un buen lema, pero si no viene acompañado de calidad se traducirá en mayor número de afiliados pero no de atenciones", agregó.

FidelizaciónLos médicos –lamentó el investigador- se ven obligados a recurrir al multiempleo por la pauperización de su profesión. "La mayor calidad en los servicios de salud no será posible sin la confianza en los recursos humanos. Para fidelizarlos a su institución debe cambiar el régimen actual. El empleo de los médicos en el sector público no debe ser un cachuelo", insistió.

En el sector –resumió- hay pocos recursos humanos, mal distribuidos, su remuneración es baja y su fidelización a las instituciones también.

"Necesitamos aproximación y entendimiento. La reforma debe capturar la ansiedad de los profesionales del sector salud por un cambio, que para ellos radica en la atención primaria y la promoción de la salud. No es el lenguaje solo de las finanzas, sino su ideario específico. De lo contrario, será un esfuerzo pasajero", anotó.

Si el sector público registra 80 millones de atenciones por año, estimó, con la huelga se perdieron alrededor de 6.7 millones de consultas. "Hay 140 mil empleados en el Minsa y 45 mil en Essalud. Son 200 mil personas que esperan liderazgo, y eso no implica declarar la ilegalización de la huelga, sino conversación y apertura constante", subrayó.

*Competitividad *Arroyo aseguró además que la reforma de la salud se traducirá en mayor crecimiento económico. "Las horas que la gente pierde en colas son valiosas para la competitividad de la economía peruana. Atacar el sector salud es mejorar la productividad. Eso será muy saludable en esta etapa de ", argumentó.