Los cambios que anunciara la semana pasada el ministro de Economía, Alonso Segura, al sistema de pagos adelantados del IGV, y que según dijo implican el inicio de su gradual desmontaje, permitirán una inyección de S/. 2,000 millones a la economía, reveló a Gestión la jefa de la Sunat, .

Las modificaciones ya aprobadas abarcan al sistema de detracciones y al de percepciones del , mientras que el sistema de retenciones de este impuesto se mantendrá sin variación. El costo total de la medida será de S/. 800 millones.

En el primer caso se requiere sólo de una resolución de la , que sería publicada hoy, y en el segundo caso de un decreto supremo que sería publicado la próxima semana.

DetraccionesEl cambio aprobado en el sistema de detracciones es el segundo en este año y tiene la finalidad de ordenar mejor este esquema, a partir de la evaluación de los efectos que ha tenido.

"A diferencia del sistema de retenciones que abarca la última etapa de la cadena de comercialización, las detracciones cubren toda la cadena y por ello son más efectivas en la lucha contra la evasión porque, además, ataca varias modalidades de evasión", sostiene Tania Quispe, al tiempo de mostrar los buenos resultados que ha tenido el sistema en la lucha contra la evasión y en el aumento de la .

Se trata de una primera etapa de desmontaje y se seguirán haciendo más modificaciones, adelantó.

Los cambiosActualmente el sistema de detracciones se aplica a 41 tipos de productos en total, pero está vigente en 39 de ellos.

A partir de los estudios realizados, la Sunat concluyó que en algunos productos el sistema no ha tenido logros sustanciales y en otros, siendo positivos, tampoco fueron relevantes. Es en esos grupos que se están eliminando una lista de 13 tipos de productos.

Por otro lado, hay cambios a nivel de las tasas aplicadas. El primero es reducir el número de tasas (de 4 a 2) de detracciones para multiproductos (aquellos que tienen tasas que van de 4% a 12%, ver tablas). Y, segundo, a varios productos se le ha bajado el nivel de la tasa de la detracción.

ImpactoTania Quispe refirió que el maneja (el monto detraído) entre S/.20,000 millones y S/. 24,000 millones anuales en las cuentas respectivas. Este año llegaría a S/. 23,000 millones en depósitos de los impuestos en las cuentas del Banco de la Nación. De este total se utilizan 80% para el pago de impuestos.

Con los cambios aprobados al sistema se inyectará a la economía unos S/. 2,000 millones que se liberarán de las cuentas de detracciones, de aproximadamente 30,000 contribuyentes beneficiarios.

"Todas estas modificaciones al sistema de detracciones van a liberar S/. 2,000 millones que significan mayor liquidez para el sistema", subraya Quispe.

Esta inyección de liquidez es mayor al monto que suman otras medidas reactivadoras de corto plazo del cuarto paquete, como la bonificación especial (ya se dio la norma) por Navidad a los empleados y jubilados estatales (S/. 1,000 millones) y los programas de inversión en obras pequeñas de infraestructura (S/. 600 millones).

De otro lado, el costo de las modificaciones es una menor recaudación de unos S/. 600 millones, en el escenario que la Sunat no hiciera nada para compensar dicha pérdida.

Libros electrónicosLa Sunat tomará medidas para contrarrestar el efecto negativo de las modificaciones al sistema de detracciones en la recaudación. Para ello usará la mayor información con la que cuenta.

Por ejemplo, a través de los libros electrónicos, ya que entre principales y medianos ya son unos 40,000 contribuyentes los que ya poseen libros electrónicos y a partir del 2015 empezarán a incorporar a los pequeños.

Aplicación de percepcionesTania Quispe reveló que también se ha aprobado otro cambio en el sistema de percepciones que consiste en retornar al esquema inicial, ya que últimamente este sistema estaba abarcando a productos finales que se venden a personas naturales.

"Esto será eliminado y se quedará con solo ocho productos afectos a este esquema", dijo. El costo fiscal de la medida será de aproximadamente S/. 200 millones.

El esquema original (que duró hasta el 2011) de percepciones se aplicaba a las importaciones de todo tipo de bienes; a los combustibles, a las aguas y bebidas gasificadas; a los insumos para la fabricación de estas últimas; a la cerveza; al gas licuado de petróleo; a la venta por catálogo; y, al trigo y harina.

Luego se hicieron cambios para incluir a otros nichos de contribuyentes que no pagaban impuestos. Pero eso implicó que muchas veces se incluyeran al sistema a consumidores finales, cosa que no era el objetivo y de ahí la corrección.