Perú mejorará el registro y titularización de tierras rurales para alentar las inversiones en el sector e impulsar la productividad agrícola con un préstamo de US$40 millones del Banco Interamericano de Desarrollo ().

Mediante un comunicado, el organismo internacional señaló que la agricultura constituye la principal fuente de sustento de la de bajos recursos en el Perú.

"En Perú el 60% de los pobres viven en áreas rurales. Se trata en su mayoría de granjeros que dependen de su propio trabajo en pequeños terrenos para producir alimentos tanto para consumo propio como para destinarlos a la generación de ingresos", añadió.

Uno de los principales desafíos que enfrentan los propietarios de tierras en las regiones andina y amazónica de Perú es que en el 90% de los casos carecen de papeles y títulos formales.

A su vez, la inseguridad sobre el derecho a la propiedad disminuye los incentivos para que los granjeros inviertan en sus propias tierras, ya que éstos temen que dicha inversión no produzca beneficios tanto a corto como a largo plazo.

"El costo de carecer de derechos formales sobre las tierras rurales es muy alto para los pequeños granjeros en términos de la pérdida de oportunidades para realizar inversiones y mejorar la productividad y sus ingresos", mencionó Eirivelthon S. Lima, jefe del equipo del proyecto del BID.

Asimismo, subrayó que la falta de claridad en los títulos de propiedad es una importante fuente de conflicto con las comunidades indígenas.

"Así, el proyecto de titularización de las tierras se complementa con otras políticas públicas ya en marcha destinadas a incrementar la productividad de la tierra en el sector agrícola y a reducir los conflictos sociales causados por las disputas en torno a su propiedad", dijo

El Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) de Perú diseñó, con respaldo del BID, un proyecto de titularización de tierras en lo que constituyó un importante esfuerzo para mejorar la provisión de servicios accesibles de propiedad para los granjeros y las comunidades indígenas.

Se espera que unos 220,000 pequeños agricultores y unas 380 comunidades indígenas reciban el título formal de sus tierras.

Dada la complejidad del proyecto, el Gobierno implementará un mecanismo de resolución de conflictos y alentará la amplia participación de los beneficiarios.

El Banco viene asistiendo a Perú en sus esfuerzos por impulsar la titularización de tierras desde 1996, habiendo provisto ya dos préstamos anteriores por un total de US$41 millones. El actual préstamo posee un período de gracia de 5,5 años y una tasa de interés basada en LIBOR. La contrapartida local es por un total de US$40 millones.