(Arequipa) El gerente general de Compañía de Minas Buenaventura, , consideró que el campo de acción en el que se mueve la e informal es "una línea casi imperceptible" en el que no se reconoce donde operan las mafías mineras y donde actúa el minero humilde.

"Las políticas públicas deben ser conscientes primero que no hay que victimizar, y tampoco hay que decir que todos son delincuentes. Los mineros informales también son peruanos y buscan sustento en sus hogares", afirmó.

En el caso de la minería ilegal en la región de Madre de Dios, el directivo señaló que una forma de poder enfrentar esta actividad es mediante la regulación en el uso y transporte de insumos.

"Si hay mafías hay que atacarlas; y yo creo que la forma de atacarlas es a través de los insumos. ¿Cuánto petróleo va a Madre de Dios?¿No podemos poner una garita donde no hayan coimas y que no entre el petróleo?. Los insumos hay que controlarlos, pero no los controlemos a tal grado que destruyamos a los (mineros) formales, porque también se puede caer en ese error", precisó.

Agregó que a la minería informal e ilegal hay que analizarla con mucho detenimiento ya que, en el caso de los mineros informales, estos no estarían actuando de manera delictiva sino como un hecho de sobrevivencia. Apeló a que el Estado debe formalizar a los mineros informales y que sean fiscalizados no solo en términos tributarios sino también en términos ambientales.