Diario Financiero de ChileRed Iberoamericana de Prensa Economica (RIPE)

En el segundo trimestre de este año, la desaceleración de América Latina "habría tocado fondo" y como resultado hacia adelante veremos una mejora, según el economista jefe para América del Sur de BBVA Research, Juan Ruiz, al dar a conocer el último informe Situación Latinoamericana de la entidad.

Esto se sustentaría en el incremento del crecimiento mundial, que mejoraría las condiciones de demanda externa para la región. "También el aumento esperado de la inversión, especialmente la pública, eso sí, más concentrada en los cuatro países de la Alianza del Pacífico", precisó.

Pese a esto, BBVA ajustó a la baja sus proyecciones de , pasando de 1.6% a 0.9% en 2014 y de 2.5% a 1.8% el próximo año.

"La volatilidad de los mercados financieros se ha trasladado a América Latina. Además, los datos de actividad de la región sorprendieron a la baja en los tres primeros trimestres de 2014", explicó. Y agregó que "hemos visto una significativa moderación del crecimiento y de los indicadores de confianza de hogares y empresas que se ha traducido en una desaceleración bastante fuerte de la inversión".

En este contexto, continuarán destacando por su crecimiento las economías de la Alianza del Pacífico, en contraste con las del Mercosur. Así, mientras el primer bloque avanzaría 2.8% y 3.8% en 2014 y 2015, respectivamente, tres décimas menos que lo estimado hace un trimestre; el segundo se contraería 0.5% este año para crecer un año más tarde apenas 0.4%.

En tanto, en 2014, Colombia (4.9%), Paraguay (3.8%), Perú (2.6%) y Uruguay (3.4%) serán las economías con mayor crecimiento dentro de la región. Destaca además la velocidad de recuperación en el caso de Chile, México y Perú, "donde seguimos esperando un aumento muy importante de las tasas de crecimiento de 2015, respecto de este año", precisó Ruiz.

Por el contrario, de acuerdo al grupo financiero, Brasil mantendrá un crecimiento muy moderado mientras las políticas públicas no consigan reducir la incertidumbre y recuperar la confianza de los agentes.

"En ese contexto, vemos el 2015 como un año de ajustes", dijo el experto, para quien el futuro de Brasil dependerá de las medidas que se adopten en el segundo mandato de la presidenta Dilma Rousseff.

"Todavía no se sabe quién será el nuevo ministro de Hacienda de Brasil y, por lo tanto, cuál será la orientación que tendrá. Sin embargo, creemos que lo más probable es que pronto se tomen medidas para reforzar los compromisos en cuanto al control de la inflación y la solvencia de las cuentas públicas".

Por el lado de la inflación, la entidad espera que los países de América Latina con objetivos de inflación "seguirán manteniéndose dentro de los rangos meta de sus bancos centrales o regresen a la brevedad", a excepción de Uruguay, donde los precios siguen creciendo alrededor del 8% y, en menor medida, en Brasil.

Y es que la debilidad cíclica en la región ha quitado algo de presión a la inflación, y apoyará esa convergencia a las metas, pese a que los shocks de oferta la han mantenido en la parte alto del rango.

Panorama globalLa economía global siguió creciendo en el tercer trimestre, aunque muy lentamente, especialmente en las economías más desarrolladas y, dentro de éstas, más en Japón y en la zona euro que en Estados Unidos.

El banco prevé que el crecimiento mundial se ubicará en 3,2% este año y en 3,7% el siguiente.

Destacó el fuerte incremento de las tensiones financieras en los mercados internacionales, sobre todo en las economías emergentes, en un contexto de divergencia entre las políticas monetarias de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo.

"Esa divergencia entre políticas monetarias ha generado mucha tensión en los mercados internacionales y algunas dudas que siguen pesando sobre la marcha de la recuperación global", afirmó Ruiz.

Particular relevancia para la región, en especial para América del Sur, tienen las perspectivas sobre China, donde el BBVA mantuvo sus previsiones de crecimiento para 2014 en 7,2%, con sesgos a la baja a partir de 2015 precisamente por el freno que puede suponer la demanda externa procedente de Europa y por el ajuste en marcha del sector inmobiliario en un entorno de elevado apalancamiento y de medidas de control del sistema bancario en la sombra (informal).

"Un elemento positivo para el entorno internacional tiene que ver con Estados Unidos, donde mantenemos nuestra previsión de crecimiento para el próximo año en 2,5%, pero con sesgos al alza dado el buen desempeño del mercado laboral y el aumento de las riquezas de las familias", señaló el economista y anticipó que las subidas de los tipos de interés de la Reserva Federal se producirán alrededor del tercer trimestre del próximo año.