El Banco Mundial ha investigado la necesidad de tomar decisiones enérgicas en Lima, y recientemente finalizó un estudio integral del Plan Maestro de los Sistemas de Agua Potable de Sedapal por un monto de US$ 2,700 millones que se extiende hasta 2040.

El Banco se vale de modernos métodos de toma de decisiones en condiciones de incertidumbre profunda.

"Debemos tomar decisiones aun cuando no conocemos el futuro", señaló Laura Bonzanigo, economista del Banco Mundial que se especializa en métodos de toma de decisiones en condiciones de incertidumbre profunda.

"Con esta metodología, podemos analizar la gama de posibilidades y formular los requisitos mínimos para satisfacer todas esas posibilidades, es decir tomar decisiones enérgicas sin arrepentirse".

A pesar del Plan Maestro de Sedapal, el Banco Mundial señala que persisten algunas preguntas fundamentales. ¿Podrían las inversiones propuestas asegurar la fiabilidad ante condiciones de incertidumbre profunda? ¿Son todas ellas necesarias? ¿Qué pasa si se producen atrasos?.

Otras preguntas que se plantean son: ¿Cuál es la mejor secuencia de modo que las inversiones garanticen que no haya "ningún arrepentimiento" y una máxima adaptabilidad futura?

El estudio ayudó a Sedapal a revisar su plan maestro de 14 inversiones en gran escala, mediante la identificación de proyectos que la empresa puede realizar ahora, mientras prepara acciones futuras a medida que las condiciones evolucionan.

Al analizar los 14 proyectos, el equipo del Banco Mundial descubrió que las inversiones que representaban el 75% del costo propuesto del Plan Maestro (US$ 2,000 millones) cumplían las metas de fiabilidad de abastecimiento de agua tanto como el plan completo de US$2,700 millones.

Una mayor inversión de recursos no mejoraba tal fiabilidad. De modo que la investigación permitió que la ciudad ahorrara más de US$600 millones.

Históricamente, las empresas de servicios públicos se encargan de construir estaciones de bombeo, presas, plantas de tratamiento de aguas y túneles a través de las montañas. "Pero resulta que algunas de las cosas más valiosas que pueden hacer son 'blandas'.

Ellas pueden alentar la conservación y el reciclaje del agua. Pueden hacer inversiones ecológicas en las cuencas hidrográficas superiores, trabajando con agricultores y ganaderos. Y pueden hacer un mejor monitoreo de la calidad del agua con las empresas de explotación minera para proteger la calidad del agua", añadió Brandon.