Han pasado casi 100 años desde que se decretó la ley de en 1916 en el Perú, pero desde ese entonces los resultados han evidenciado un incremento de la informalidad, dijo el economista de la Universidad del Pacífico, Juan Mendoza.

La teoría económica nos dice que si se fijasen los salarios mínimos por encima del nivel de equilibrio, causaría una reducción del empleo en los sectores formales, aumentaría el subempleo, y se fomentaría la informalidad en la economía.

Si llevamos este concepto a la realidad económica del Perú, un alza en los sueldos mínimos no tendría algún impacto positivo en la economía, dado que muy pocos peruanos perciben un salario mínimo.

"Del 100% de las empresas en el Perú, el 30% son formales, y dentro de ese porcentaje, el 20% mantiene a sus trabajadores en planilla. Es evidente que, los beneficiarios de un alza en la Remuneración Mínima Vital () serán los que trabajen en una empresa formal y grande", agregó.

Cabe resaltar que, según el economista, al empresario le preocupa brindar incentivos a sus trabajadores, y por ello, los premia con incrementos salariales o bonos de productividad.

Sin embargo, Mendoza subrayó que si queremos pagarle más que lo que produce a un empleado, lo único que originará será más informalidad, porque las empresas podrán no asumir dichos costos.

Desde el plano político, Mendoza declaró que es prácticamente imposible que algún político niegue la efectividad de esta alza.

"Muchos colegas dicen que el incremento del salario mínimo se dará conforme crezca la inflación y productividad, pero es muy difícil llevar a la práctica ello, porque no se sabe exactamente los datos de productividad de los trabajadores", agregó el economista.

Así, estimó que la productividad podría haber crecido entre 12% y 15%, pero el dato es vacilante, "es como adivinar".

Por otro lado, dijo que el Gobierno debería definir bien si quiere flexibilizar el mercado laboral, porque la 'ley pulpín' buscaba ello, pero si plantea subir la RMV será un símbolo de menos flexibilización. "Esto confunde al empresario", añadió.

El abogado laboralista Germán Lora opinó que no sería apropiado un aumento en el salario mínimo, si es que no se sustenta con una base técnica. "Si el tema es netamente político, nunca será correcta la medida", concluyó.

Segmentación por regiones o empresasMendoza dijo que el problema de diferenciar salarios por regiones o tamaño de empresa es que complicaría la vida, porque nos demoraríamos en fijar un salario mínimo por cada región o empresa.