En una entrevista a El Mercurio, destacó el éxito de la gastronomía peruana en Chile.

"Lo que ha sucedido en Chile con nuestra cocina como una actividad económica es lo que queremos que pase en el resto del mundo. En Chile la valoración de la cocina peruana está por encima de la comida francesa", afirmó.

En Chile aseguró existen restaurantes peruanos para todos los bolsillos, los productos peruanos están en los mercados mayoristas y en los supermercados, e incluso se preparan platos peruanos en los hogares.

El empresario refirió además que los países latinos tienen hoy una oportunidad única para vender sus productos y servicios al primer mundo. "Eso es lo que queremos: romper la idea de que las ideas vienen del norte hacia el sur y que del sur sólo se mandan materias primas", agregó.

"Todos, porque el latinoamericano lleva la creatividad en la sangre; lo que pasa es que tiene que creérsela. Trabajar mucho, con excelencia, creyendo que eso es posible y acompañado con políticas públicas que entiendan que una de las armas más poderosas para el desarrollo de un país es apoyar la cultura. Nunca América Latina ha tenido una oportunidad tan grande como hoy para mostrarse al mundo, con la seguridad de que podemos seducirlo con lo nuestro", enfatizó.

La clavePara el chef, no es un tema de cantidad sino de calidad. "Mi trabajo es tratar de sembrar en quienes lideran cada restaurante el mismo espíritu que teníamos mi esposa y yo cuando fundamos el primero. En la medida en que cada restaurante que abramos compre localmente a los productores, cocinen los platos en sus cocinas y no sucumban a la idea de comprar todo a una gran planta, en la medida en que el cocinero y el administrador sepan el nombre y apellido de cada uno de los clientes y se mantenga el espíritu de un restaurante pequeño, entonces se podrán hacer muchos. Pero si esto se convierte en una máquina de hacer restaurantes, no va a funcionar", sentenció.