Pensiones: una reforma incompletaFernando CáceresDirector Ejecutivo de Contribuyentes Por RESPETO

La sin duda está incompleta, pues ha postergado la solución de dos graves problemas que no pueden seguir esperando: la falta de pago a muchos afiliados y el creciente déficit del Sistema Nacional de Pensiones ().

De acuerdo con un estudio del (2012), 65% de los aportantes al SNP no recibirían pensión alguna para el 2015 al no cumplir con los 20 años mínimos de aporte; cifra que, de haber sido correctamente calculada por este organismo multilateral, revelaría que más de 800,000 personas estarían en riesgo de no recibir nada para su vejez en los próximos años (y que se estima podría superar el millón de personas hacia el 2050).

Pero el problema va más allá de las personas que no llegan a aportar 20 años, pues además hay que considerar a aquellos afiliados que no recibirán pensión porque sus aportes no logran ser acreditados por la Oficina de Normalización Previsional (). Y, lamentablemente, esto afecta a los ancianos más longevos y vulnerables, dado que el problema del registro de aportes recién encontró solución del 2000 en adelante, al encargársele la recaudación pensionaria a la SUNAT y crearse el Registro de Cuenta Individual de Asegurados al Sistema Nacional de Pensiones.

De acuerdo a Costo y Beneficio No. 4, Boletín de Contribuyentes Por RESPETO, los principales cuellos de botella por los que la ONP no acredita los aportes son los siguientes: no encuentra las planillas de los antiguos empleadores (custodia que es responsabilidad del Estado); los afiliados en el mejor de los casos solo cuentan con copias de las constancias de trabajo o recibos (más no con los originales); y, no se considera suficiente hallarlos registrados como afiliados al seguro social en los años de aporte no reconocidos.

De otro lado, en los últimos 17 años el déficit de la ONP ha pasado de S/. 1´000,000 en 1995 a S/. 5´000,000 en 2012; al punto que, según el MEF, recién estará en equilibrio en 20 años. Las razones son varias: cada vez hay un mayor número de pensionistas por financiar, no atrae a las personas de mayores ingresos al establecer una pensión máxima (a setiembre del 2012 la máxima pensión pagada fue de S/. 1,327), los rendimientos de sus inversiones financieras son sumamente bajos (alrededor de 3.9%), etc.

Así, bajo el sistema de reparto o bolsa común de la ONP, muchísimos aportantes al SNP no solo se quedarán sin recibir pensión alguna (por no llegar a los 20 años y/o no poder probar sus aportaciones) sino que tampoco recibirán la devolución de aquello que aportaron al SNP. Es como si les hubieran creado un nuevo impuesto. El más regresivo de todos.

Este Gobierno, hay que decirlo, ha empezado a adoptar algunas reformas positivas que buscan solucionar los problemas de la falta de pago y déficit del SNP. Así, dispuso en junio 2012 mediante DS 092-2012-EF que en adelante el Estado reconocerá hasta 4 años de aportes a efectos de completar los 20 años, es decir, se daría un bono a las personas que tuvieran acreditados al menos 16 años aportados.

Asimismo, ha dispuesto que a partir de este año los trabajadores no elijan afiliarse al sistema público o privado pasarán directamente al sistema privado de pensiones. El problema es que estas reformas aún son cosméticas vista la magnitud del problema social que venimos arrastrando hace muchos años. Esperemos que este sea el principio de un cambio para cientos de miles de personas, y que el cambio venga precisamente de parte de un gobierno que ha levantado la inclusión social como una de sus banderas.