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Tacos Fuertes Ana Romero Ana Romero

Una empresa empoderada, es una empresa Productiva

No subestimes el Poder de la Motivación en tu empresa

Antes de empezar con éste artículo, quiero dejar muy en claro mi respeto hacia todos los coaches, oradores motivacionales que hayan o no estudiado Coaching per se, porque el solo hecho de querer motivar a alguien me dice mucho de ellos; me dice por ejemplo que quieren cambiar el mundo, a través de cambiar mentes, pero sobretodo corazones y eso para mi es un montón, independientemente de que si el estilo del coach sea el mío o no, me guste o vaya conmigo o no, me da igual, no lo dejo de respetar por la intención de querer hacer un mundo mejor.

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No lo podemos negar, ser Coach está de moda y el coaching también y sigue en crecimiento.  Es increíble la cantidad de nuevas empresas de Coaching, así como la creación de programas de formación de Coaching por diversas universidades, instituciones, empresas locales, escuelas de negocio en diferentes países por abarcar nuevos segmentos de mercado como es el Coaching como modelo de negocio, con el fin de vender más cursos y así provocar mayores utilidades para la empresa. Así como hay empresas responsables que se encargan de educar y entrenar bien a los futuros <Coach>, están también las empresas que lejos de preocuparse por brindan una buena calidad en la educación del <Ser>, su foco principal es dar la certificación, priorizando el dinero en sí mismo y no el proceso de educar bien a los futuros profesionales. Y ojo, no es que esté mal buscar la ganancia empresarial, ¡para nada!, la crítica constructiva va hacia el foco o la intención.

¿Tener un cartón que dice que eres Coach, te hace Coach?

En mi experiencia de vida, he tenido charlas increíbles y transformadoras con muy buenos amigos(as) que me han resultado, hasta podría decir que terapéuticas, pero eso no los convierte en psicólogos(as) o psiquiatras, ya que no han estudiado para ello ni tienen un título que lo abale, lo entiendo, sin embargo el resultado para conmigo fue el mismo o mejor que el de un psicólogo X. Yo siempre digo que mi mamá es la mejor <Coach> del mundo y no fue a ningún Instituto especializado de Coaching ni le dieron ningún diploma. Decir quién es o quien no es Coach, solamente por un pedazo de cartón me parece debatible,sin ganas de ofender o faltar el respeto a todos los Coaches (incluyéndome) que nos hemos preparado en diferentes instituciones o escuelas de Coaching, en mi caso en el ICF (International Coach Federation). En mi experiencia he conocido personas que se han preparado para ser Coaches, tienen el título (el cartón) y que a pesar de haber también practicado mucho, no tienen ese “no se qué” que conecta con el otro para facilitar su proceso, así como también he conocido gente que no ha estudiado para ser “Coach”, muchas veces porque no tuvieron el dinero en su momento para hacerlo y son excelentes <Coach de Vida> porque saben conectar con la gente, transmitiendo el mensaje de una manera verdaderamente reflexiva y simplemente hermosa, volviéndose en verdaderas leyendas. Definitivamente, considero que hay personas que nacen con el “don” o con el “talento” y que solo necesitan practicarlo y desarrollarlo.

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Parte de <Ser Coach> es quitarte el traje del ego al lado y ser humilde para aceptar que no lo sabes todo y que a pesar de haber estudiado mil cursos, mil diplomados, mil métodos, estrategias, dinámicas, etc, sigues en el camino de aprenderlo todo y más. Entonces, independientemente del certificado que tengo que dice que “Soy Coach”, también sé reconocer a un <Coach> sin estudios teóricos, aunque suene descabellado y/o contradictorio. Si comparamos el debate de quién o quién no debería llamarse Coach, lo mismo entonces debería pasar con los grandes empresarios ¿no?; entonces la gente diría sobre Jack Ma: 

“No ana, es que él no puede ser rico/millonario ni billonario porque no ha estudiado en una escuela de negocios, entonces no se ha preparado pues, no se lo merece, no se merece llamarse empresario”

Me encanta Jack Ma, porque rompe con todos los esquemas y/o estereotipos de lo que un millonario o perdón billonario de cuna es, y es que Ma representa el fracaso en persona, además de no sabe leer una hoja de contabilidad; sin embargo es lo suficientemente inteligente porque contrata a los mejores contadores de las grandes firmas empresariales para que lean y supervisen su dinero y hagan su tarea. Otro ejemplo como personaje reconocido a nivel mundial que hoy por hoy brinda charlas motivacionales pero que se formó en otra carrera que no tiene nada que ver con el mundo de la motivación es Nick Vujicic, un hombre australiano que sin brazos ni piernas, logró especializarse en Contabilidad y Planificación Financiera, pero que al día de hoy vive como <Orador Motivacional>, viajando con regularidad a distintos píses para hablar en congregaciones, escuelas y grandes congresos.

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El cartón siempre es una herramienta, pero no es tu ventaja competitiva. Es lo que HACES con el cartón a través del desarrollo de tu talento, lo que te da el éxito.

Pretender que hay un orden para el éxito es tan absurdo como pretender que exclusiva y únicamente <el famoso cartón> te va a dar el éxito. El cartón es una herramienta, si, pero no es tu ventaja competitiva, es lo que HACES con el cartón a través de tu talento lo que te da el éxito. Métetelo bien en la cabeza, tener el cartón no te hace Coach, TÚ te haces coach en el proceso, el cartón es un instrumento más. Independientemente de la carrera que hayas estudiado, saldrás con un título que no te diferencia en nada de las demás personas que se graduaron contigo. Si estudiaste derecho, serás el n° 3764873648 abogado en el mundo que ha salido de estudiar las mismas técnicas, misma teoría, mismos exámenes. Lo mismo si estudiaste contabilidad, administración, comunicaciones, actuación, música o coaching.

Tu haces al “cartón”, no al revés. Hazte Cargo de ti

Apuesto que hay millones de músicos que cantan mejor que Miguel Bosé y que seguramente han ido a mejores escuelas distinguidas y prestigiosas que el mismo cantante, pero que sin embargo no han llegado ni a la cuarta parte de su éxito o reconocimiento mundial. Lo mismo pasa en el complejo mundo de la actuación, en donde siempre ha existido la eterna duda, ¿el actor nace o se hace? Y como en el deporte, la música o la danza, no hay una respuesta absoluta que aclare la duda. Muchos actores y actrices han aprendido, mejorado y perfeccionado sus cualidades en academias, escuelas o en la propia universidad, pero hay otros que jamás han pisado una escuela de actuación y también han llegado a lo más alto en Hollywood y que claramente se han ido preparando y perfeccionando en el camino. Ejemplo de lo que digo es el mismísimo Brad Piit, Jennifer Lawrence o El ganador del Oscar por la película “Gladiador”, Russel Crove, que tampoco estudió nunca actuación. Lo suyo era innato. Los padres del neozelandés estaban estrechamente relacionados con el mundo de la interpretación mediante su empresa de catering. Desde pequeño se vio atraído por ese mundo y a los 6 años fue cuando apareció por primera vez en televisión en un pequeño papel en la serie ‘Spyforce’. A medida que creció se fue interesando más por la actuación, aunque se negó a estudiar en el National Institute for Dramatics Arts de Sydney, a pesar de la insistencia de sus padres. Pero eso no impidió que Crowe terminase convirtiéndose en un gran actor para convertirse en la estrella que es a día de hoy.

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La perseverancia y la actitud ante la vida es lo que te hará grande, no el título ni donde estudiaste

Como en la música, la actuación, en el coaching he escuchado, escucho y lamentablemente seguiré escuchando gente tan tóxica hablando mal del otro (que generalmente es la competencia  y que “coincidentemente” está teniendo mayor visbilidad o éxito que tu), diciendo cosas como: “Lo que él(ella) hace es vender humo, no sabe nada realmente”, “qué habrá hecho para estar en donde está” y miles de calificativos más, de colegas hablando o la palabra mejor colocada sería “envidiando” la felicidad y éxito del otro. Me resulta incoherente e irónico escuchar tanta toxicidad de Coaches supuestamente intelectuales y ontológicos, refiriéndose así del <otro>. Recuerdo que una vez no me aguanté y de tanto raje que escuchaba en una reunión, a mi estilo directo y sin filtro le pregunté sin asco: ¿Tanto te jode el éxito ajeno?, a lo que se quedó callado(a),  seguramente que la respuesta era afirmativa, pero el silencio lo(a) embargó y el tema quedó ahí. Hasta el día de hoy, Seguimos siendo amigos, pero sabe que conmigo no puede rajar, esta prohibido. Las orejas del <Coach> en disputa me debieron de agradecer, el raje era salvaje y rojo, color que no dudo habrían tenido sus orejas en ése momento. La perseverancia y la actitud ante la vida es lo que te hará grande, no el título ni donde estudiaste, recuerda siempre que tu haces a la universidad, instituto, escuela, etc no al revés. Sin desmerecer a las grandes Instituciones, ellas te podrán dar los contactos, depende de ti conservarlos, ésa es tu chamba , no la de ellos, deja de quejarte, deja de envidiar y deja de ser víctima que no te va. Hazte cargo.

Todos somos espejos, antes de señalar, mira tu espejo primero

Con ésto no te quiero decir que opinar o criticar esta mal, para nada. De hecho, estas en todo tu derecho de hacerlo, pero si lo vas a hacer, hazlo bien, de manera correcta y hasta elegante diría: como te expresas de los demás refleja tu espejo interior y créeme que me he encontrado con tantos espejos rotos que francamente llega a decepcionar. Esta todo bien si no te gusta el estilo o la manera de las <charlas motivacionales> a las que hayas ido, insisto,  estás en tu derecho de que te guste o no,  pero de lo que no tienes derecho es en desprestigiar el trabajo de alguien que como tú quiere salir adelante. Para crecer profesionalmente, no tienes que necesariamente pisar a los demás ni destruirlos con tu “crítica”, porque seamos claros, hay dos clases de críticas; la primera es la crítica constructiva, en donde se da la opinión sobre la oportunidad de mejora que quieres llegar a transmitir para que desde tu visión, <el otro> mejore y está la segunda clase de crítica que es la crítica destructiva, la que muchas veces es <envidia pura camuflada en crítica>, con el único afán de humillar al otro y dejarlo en el piso sin aire en los pulmones. ¿ Eres coach o dices ser coach ? Si tu único argumento para <Ser Coach> es el cartón, creo que deberías de reflexionar sobre ello y atreverte a ver más allá de lo evidente, empezando por casa, haciendo con el ejemplo, mirando tu espejo, en resumen, empezando por ti.

Criticar y destruir al otro no me hace bien, ni me hace ganar dinero, entonces no lo hago.

Insisto, Tienes todo el derecho de que no te guste tal actor, actriz, coach, comediante, empresario, etc, sin embargo te aconsejo que hablar mal del otro no te hace superior ni te hace tener la razón de nada, independientemente de que la tengas. Nunca olvidaré cuando tenía 21 años y recién me iniciaba en el mundo del stand up comedy, estaba haciendo mi monólogo y recuerdo que no había hecho “mi tarea” (que era aprenderme el monólogo); fueron los 15 minutos más largos de mi vida. Nadie se reía y pensé “Mierda, la cagué”. Para ése público, en ése momento, yo fui la peor comediante de la historia, no conecté, comencé a sudar, al final del monólogo me aplaudieron por pena y tu sientes los aplausos por pena, fue horrible! Gran Lección para mi la del fracaso y humillación para no volver a dejar que eso me pase, es así que me seguí preparando en las canchas de los escenarios del Satchmo, Jazz Zone y la Estación de Barranco para que 2 años más tarde fuese la Campeona de Stand Up Comedy en Lima, haciendo reír a Carlos Alcántara (Cachin) en el público y al recordado y querido Ricky Tosso como Jurado. Nunca nada esta dicho, no subestimes a nadie porque lo único constante es el cambio y depende de uno mismo(a) saber adaptarse a la montaña rusa de los altos y bajos, saber sobreponerse y seguir adelante siempre, aunque duela.

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El Dinero siempre viene por default, primero tienes que ser leal con tu misión

Debo de admitir que no fui siempre la mujer que poco o nada le interesaba las etiquetas o los roles de cargos, en el pasado me interesaban y mucho; sin embargo con el tiempo aprendí a hacer menos juicios y conocer a las personas mucho más allá de las etiquetas y no sólo desde la óptica empresarial, sino desde su humanidad, la que me permitió  abrir mi mente y mi corazón conectando con la gente. En mi experiencia en el mundo del Coaching Corporativo, aún sigo aprendiendo en mi camino y nunca lo dejaré hacer. Cada vez que La gente me pregunta que dónde puede ir para aprender a ser Coach, antes de darles una respuesta, les pregunto lo siguiente: ¿ Cuál es tu foco, tu intención de querer ser Coach, tu propósito?, si me contestan que por el dinero, me perdieron. A ver, no te voy a negar que no me gusta el dinero, me encanta, de hecho no le veo nada de malo cobrar por tus servicios, sin embargo en mi opinión personal lo que te debe mover para entrar a éste mundo no debe ser el dinero como principal fuente de motivación, si no el ayudar a las demás personas. El dinero siempre viene como resultado. De hecho, hay mucha gente que se me acerca para que les recomiende cual es el mejor lugar para aprender a ser coach y antes de darles el dato, les digo que primero sería interesante que pudieran investigar en paralelo, otras áreas o campos como el clown, la impro o el stand up comedy, ya que si quieres ser Coach para ayudar a otros a conocerse mejor, suena coherente primero conocerse uno primero y el clown es una forma realmente increíble de hacerlo. Hace poco probé hacer clown con nada mas ni nada menos que con una de las mejores payasas que tiene no sólo el Perú, si no me atrevería a decir que el mundo entero, mi genial amiga Wendy Ramos en su Taller <Mondo> en donde reforcé mi ser interior y me atreví a conocerme más. ¡Gracias Wen por formar parte de mi aprendizaje,  eres realmente un crack!

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No tienes que hablar mal del otro para crecer

Cada Coach y Orador motivacional tiene su propia luz, estilo y música. Para brillar, no tienes que apagar la luz del otro.  Si crees en el poder de la abundancia como yo, sabrás que el mercado es inmenso y que hay mercado para todos, entonces comprenderás que de nada te sirve desprestigiar o destruir al otro para posicionarte como Coach, Actriz, Músico, Administrador, Abogado, etc o lo que sea que hayas estudiado. Hablar mal del otro es el camino más triste, incoherente y menos elevado que hay. Te animo a que elijas el camino más sabio que es el de construir a través de tu talento y la conexión con tu público o clientes, que son al fin y al cabo la que gente que te sigue y quiere. Si verdaderamente piensas que “el otro” es francamente malo, tranquilo(a), que el público no es tonto, tarde o temprano se dará cuenta o el mercado cambiará hacia otro tipo de rubro y todo caerá por su propio peso. Pero, hagas lo que hagas, deja de destruir y criticar por el simple gusto de hacerlo o creerte superior aferrado(a) a tu ego de sabelotodo, ¡basta de quejarte y de criticar!, eso no te suma, por ende, no va contigo que ya tenemos bastantes opinólogos y criticones destructivos en el mundo, lo que nos falta es gente hacedora y positiva. ¡Te invito a formar parte!

Mi función como <Coach Corporativo y oradora motivacional>,  es poder facilitar tu proceso de ser más consciente con las cosas que estas haciendo en el hoy (presente) de tu vida, a través de acciones claves y concretas que nos permitan jugar en el inconsciente de tu ser, para reflexionar sobre lo que quieres pero que todavía por alguna razón, todavía no se manifiesta en la realidad. Parte de mi trabajo entonces, es justamente eso, FACILITAR & MOTIVAR a las personas para que ellas mismas se encuentren y puedan encontrar su camino hacia el éxito, sin imponer ni tratar de convencerles u aconsejarles qué “receta mágica” deben de realizar para obtener mi tipo de éxito, ¡NO, NADA DE ESO!, si no que por el contrario, facilito a que ellos(as) mismas(os) encuentren su propio tipo de éxito, su propia felicidad a su manera, a su estilo y ritmo sin juzgarlo, respetando la libertad de lo que ellos elijan para sus vidas. Por ejemplo, cuando voy a dar las Conferencias Power enfocadas a las mujeres, ellas no van porque quieren ser como yo, si no que van porque ellas quieren ser como ellas y aprender a re-descubrirse por y para ellas mismas, para finalmente sacar a la Mujer Power que siempre tuvieron dentro.

Como <Oradora Motivacional> dentro de las conferencias de alto impacto, soy consciente de la responsabilidad de mis palabras ya que dentro de la conferencia, vengo a ser un <agente de cambio influyente> positivo en las personas que me ven y escuchan; entonces dentro de la energía creada de la propia charla, se genera una explosión de emociones que podría llevar a las personas a tomar decisiones apresuradas como por ejemplo, separarse automáticamente de su pareja, alquilar un departamento y divorciarse. Yo no digo que el ejemplo que acabo de contarles esté bien ni mal, ya que la decisión que tomó dicha persona fue responsabilidad de ésa persona, no la del <orador o coach motivacional>, sin embargo si creo conveniente, responsable y profesional, comunicarles a las personas que están yendo a éste tipo de conferencias de alto impacto lo que son para que sepan o tengan una idea mas o menos de a donde están yendo y como sugerencia al final de la conferencia power,  contarles que si van a tomar alguna decisión fuerte después de la misma, lo hagan pasado cierto tiempo de la charla para que tengan mayor tiempo de pensar de manera integral y holística su decisión. Así como hay algunas personas que saliendo de la conferencia, se sienten encaminados(as) hacia una mejor versión de si mismos(as), he escuchado de otros colegas conferencistas y de mi propia experiencia de gente que luego de meses o incluso años de escuchar la conferencia, vuelven a ti para agradecerte porque de alguna manera u otra, la charla les hizo <sentido, click, música para sus oídos>, (como quieras llamarlo) y desistieron de hacer una acción negativa contra ellos mismos, cambiando de chip y por ende cambiando su vida. Ojo, atentos(as) aquí, en ningún momento estoy diciendo que yo o los <oradores motivacionales> cambiamos vidas, no, la soberbia no esta dentro del diccionario de los “Buenos Coach”, lo aclaro para evitar malos entendidos. Son ellos (las personas) las que deciden y toman la decisión de cambiar sus vidas, insisto, los <oradores motivacionales> somos facilitadores del proceso como medio del empoderamiento personal de cada persona ya sea dentro o fuera de la empresa, para trascender a largo plazo.

La importancia del Coaching Organizacional en las empresas 

Como empresaria, con un MBA Internacional y Coach Corporativo sé muy bien adaptarme a la demanda del cliente in-house para entrenar al talento humano y elevar su potencial a los objetivos planteados a mediano y largo plazo a través de sesiones. Siempre digo que el  coaching es una herramienta clara y estructurada con una metodología profesional y medible que logra apoyar la gestión del desarrollo personal y profesional que me ha permitido conocer y hacer consultoría en empresas medianas y grandes/multinacionales en su camino hacia el éxito, la productividad y rentabilidad. Un mito de las <charlas o conferencias de alto impacto> es que el que se presenta ante ti es un ser superior con habilidades superiores a las tuyas porque obvio es un “gurú” que te va a decir la recetita mágica de cómo ser feliz. Si bien es cierto, podrían haber personas que se creen todo eso y más, lejos de eso, mi estilo cuando voy a dar una charla motivacional con la gente, es siempre desde la horizontalidad plena en la que a través del <poder de la humildad y el poder de la risa> puedo llegar a conectar con las personas desde el inicio, manteniendo su atención y entrega recíproca de energía para conmigo y viceversa en donde todos aprendemos, divertimos, nos permitimos jugar y reflexionar no solo el momento del <aquí y ahora> si no para el resto de tu vida en la empresa o fuera de ella. De hecho, parte de mi trabajo como <Coach Corporativo> cuando me requieren de empresas medianas, grandes o multinacionales que están afrontando el crecimiento o el cambio, es que parte de mi estrategia es involucrar no sólo al Gerente General de la empresa, si no a todos los Gerentes especializados de la empresa (marketing, recursos humano, ventas, contabilidad, etc) para junto con ellos construir lo que yo llamo <La Tribu Empresarial> a través del <Haka Coaching>. Para ver los cambios en los colaboradores, los primeros que tienen que pasar por el proceso son las cabezas. Si las cabezas no están alineadas a la estrategia o no creen que funcione, no funcionará tampoco para los colaboradores de los rangos medios y mucho menos bajos. Una de las empresas con las que vengo trabajando el Haka Coaching es la embotelladora oficial de PepsiCo, CBC, en donde conjuntamente con Mireya Galarza, una Mujer Power por donde la veas, Gerente de Talento Humano venimos trabajando el empoderamiento corporativo de CBC, con unos resultados verdaderamente satisfactorios para el equipo CBC en Lima y diversas plantas distribuidas en Perú. Aunque me encanta la idea de ir a las empresas y acompañarlos en sus procesos internos, soy de las personas que creen que parte de mi eficiencia  empresarial es que las empresas se encaminen solas con sus propios líderes y que sus mismos Gerentes aprendan de alguna manera u otra a ser sus propios <Coaches Corporativos> llegando el momento en donde no dependan de mi.
Hace algunos años, las empresas eran más abiertas para solicitar un <Coach Consultor> a largo plazo y recuerdo que hasta tenían no sólo más presupuesto y prioridad de tiempo para disponer entre los colaboradores todo un fin de semana en algún hotel para las dinámicas de equipo. Hoy en día, los tiempos han cambiado y es que gracias a las nuevas tecnologías como el internet ha hecho que las corporaciones dejen un poco de lado de creer en éste tipo de servicios de largo aliento y enfocarse más en la automatización de la empresa como señal de productividad y rentabilidad. Es así que me di cuenta que mi trabajo como <Coach Consultor> había empezado a descender y fue así que tuve que entender mi mercado y adaptarme al mismo. Eso no me hace una “mala o traidora Coach”, eso me hace inteligente. Fue así que me preparé para hablar en público, (acá tu me dirás, “pero Ana, si ya eras comediante de Stand Up Comedy, ¿ por qué te sigues preparando, si ya dominas el escenario”?), te respondo así: 1.- Cuando soy comediante de Stand Up Comedy, mi objetivo es hacerte reír y punto, si a partir de mi monólogo reflexionas o no después, es tu tema, pero no es mi objetivo, mi único fin como ya mencioné es que te rías conmigo, no de mi, mientras esté en el escenario. 2.- Cuando soy Conferencista u Oradora motivacional, mi objetivo es “moverte” para que reflexiones sobre qué estás haciendo con tu vida y facilitar tu proceso de empoderamiento personal para que saques tu poder personal a flote, lo veas, te enamores del mismo y nunca más te olvides de todo tu potencial y de lo que seguramente serías capaz de hacer si creyeras un poquito más en ti mismo(a).
Entonces pues, Gracias al cambio y mi adaptación al mismo es que encontré el ser <Oradora Motivacional> como complemento al <Coaching Corporativo> que vengo realizando en diferentes empresas. Cada vez que me reúno con las empresas, soy responsable en contarles la diferencia de las dos vocaciones complementarias como lo es ser <Coach Corporativo> y <Orador Motivacional>; lo ideal es que si la empresa quiere un cambio verdadero a largo plazo de gestionar el potencial y talento de sus colaboradores, opten por contratar mis servicios de <Coaching de largo aliento>, sin embargo también entiendo a las empresas que por falta de presupuesto más que nada, quieren una o algunas <conferencias power de alto impacto> para fechas clave en sus empresas. Yo no juzgo a las empresas que sólo quieren sentir la experiencia del subidón energético de las <conferencias power>, siempre y cuando sepan y sean conscientes que las <conferencias power> solo representan la punta del iceberg, pero no el iceberg completo.

Una sola <charla o conferencia motivacional> para el año no hace que tu clima o ambiente organizacional cambie.

¡Es un proceso! Pensar así es tan absurdo e irónico como echarle la culpa al relacionista público, publicista o comunicador que contrataste para tu empresa por aparecer en los medios por un solo impacto (noticia) para todo el año, pretendiendo así que tu empresa sea reconocida, visible o famosa. Yo entiendo que hoy en día, el tiempo es muy corto y las empresas siempre están ajustadas por falta de tiempo, entonces una buena solución para el empoderamiento corporativo sostenible en el tiempo es darle continuidad a las charlas de manera trimestral con objetivos no sólo cualitativos si no también cuantitativos para poder entender mejor los resultados en números de lo que un personal altamente empoderado resulta para la empresa en un personal altamente productivo.  Lo importante de la motivación no es tener un <subidón momentáneo>, sino su estabilidad a largo plazo, alineado a los objetivos de la empresa de manera personalizada y que tenga sentido con la empresa que vayas a visitar, por eso siempre sugiero que si la empresa requiere de <conferencias motivacionales>, lo haga de manera continua y no esporádica, sin embargo recalco que no juzgo a las empresas que por falta de presupuesto o prioridades sólo requieren una o dos conferencias al año, siempre y cuando entiendan que ésos dos impactos no cambiarán su clima o ambiente organizacional.
A todos los que critican que las Conferencias siempre son enlatados de un mensaje, les digo que cambien la palabra <enlatado> por “preparado”. A ver, una Conferencia no es que sea “enlatada”, tiene que prepararse para caber en el tiempo que el cliente te pida. Si el cliente dice, “Tienes una hora para motivar” entonces mi trabajo es poder sintetizar el contenido de una <charla motivacional realmente power> para poder llegar a la mente y al corazón de las personas que están ahí.  Yo no solamente preparo mis conferencias, si no que me preparo muy bien antes de pisar un escenario, porque considero que no sólo le debo un respeto a la gente (equipo humano, dueño, gerentes, jefes) que confiaron en mi contratando mis servicios, si no que le debo un respeto al público (colaboradores) que me están viendo y escuchando. Yo no pretendo cambiarle la vida a nadie, pero si influir, motivar e inspirar de manera positiva a la vida de alguien agregando valor a su experiencia de vida en ése momento. Mi trabajo es facilitar el empoderamiento personal sea a donde sea que vaya, con cualquier tipo de público, hombres, mujeres, mixto, da igual, la intención y la clave es la misma.

Nadie es como tú y ése es tu poder

La primera vez que me lancé a dar una charla motivacional no era lo que soy ahora y éso que ahora tampoco soy la mejor. Nadie lo es. Para <ser mejor>, que no es lo mismo que <ser el mejor> o <la mejor>, tienes que primero enfocarte en dar lo mejor y nadie da lo que no tiene, por ello es tan importante siempre prepararte en el tiempo y mantenerte actualizado con la coyuntura social, económica, política, cultural porque en mi opinión, todo influye si vas a dar una charla integral, independientemente si vas a una empresa, una ong, un ministerio, una escuela, cualquier lado.

El papel o el cartón resiste muchas palabras, de hecho no siempre el primero de la clase es el mejor, quizás lo sea en ése momento, pero no significa que siempre lo será. Nadie ni nada determina nada nunca y es que la vida es un equilibrio entre el Destino vs el Control aparente del cual estamos invitados a formar parte.  Es en la cancha donde aprendes y en la práctica donde te equivocas para seguir aprendiendo siempre. Mis primeras charlas motivacionales nunca las cobré, así como cuando daba mis primeros monólogos de stand up comedy y nunca lo hice por la sencilla razón de que me estaba preparando en la cancha y necesitaba practicar para equivocarme muchas veces.  Mucha gente me creía loca y hasta tonta por no cobrar nada y de vez en cuando pasar gorra. Y no se trataba de  <mi falta de visión empresarial> en los negocios por no cobrar, era más bien el valor de respeto hacia el público que me escuchaba que no cobraba, porque a pesar de que mucha gente me inflaba el ego de lo buena comediante que empezaba a ser, yo siempre pise tierra y me parecía injusto cobrarle a personas que estaban yendo a ver prácticamente mis ensayos.

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El “Coach” u “Orador Motivacional” también es Humano.

Mucha gente piensa que ser <Coach (entrenador)> es una persona que <siempre> es feliz, sin importar lo que pase, que todo es perfecto y que sabemos con exactitud que hacer en los momentos de crisis. Lamento ser yo la que te te pinche el globo y decirte que eso es solo un mito, los Coach somos humanos también. En lo personal, yo estoy “más fregada” porque no solamente soy Coach, también soy Comediante de stand up comedy, entonces la gente no sólo piensa que <siempre> soy feliz, si no que también, <siempre> me estoy riendo y aunque me encante reírme, también tengo, he tenido y tendré momentos de tristeza como todos. Ser Coach para mi es poder facilitar el proceso de la consciencia personal a través de técnicas y/o herramientas clave para ayudar a entendernos, querernos y aceptar nuestras imperfecciones con el objetivo de transformarnos en la mejor versión de nosotros mismos. La vida misma es una montaña rusa que hay que saber disfrutar, no <siempre> seremos felices ni <siempre> nos reiremos de todo, pero de lo que si podemos estar seguros es de vivir cada instante en el <aquí y ahora> y decidir conocernos mejor para tomar mejores decisiones que nos acerquen un poquito más a la felicidad plena que buscamos y merecemos de verdad sin apariencias. Finalmente deseo para ti que quieras o ya seas  “gerente”, “jefe”, “coach”, “orador motivacional”, “actor”, “músico”, “abogado”, “arquitecto”, “administrador”, “emprendedor”, “estudiante”, etc que primero te preocupes en encontrarte a ti mismo, antes de encontrar la etiqueta o envoltura, eres mucho más que eso, espero que lo sepas. #PisaFuerte

 

 

 

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