Prohíben llevar hombres como segundo pasajero en motocicletas en Bogotá

Alcalde de Bogotá, Enrique Peñaloza, anunció medida que aplica para motos de más de 125 de cilindraje.

Prohíben llevar pasajeros hombres en motos en Bogotá.

Por: Redacción Gestión

En los años noventa en Colombia proliferó el sicariato y una de las modalidades más usadas era a través de las motocicletas.

Si bien este problema se ha reducido con el paso de los años y la seguridad ciudadana ha aumentado en función a ese índice de décadas atrás, la delincuencia se sigue cometiendo bajo la misma modalidad.

Ante eso, el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, anunció que desde la próxima semana quedará prohibido que las motocicletas lleven pasajeros hombres en dicha ciudad.

La medida aplica a las motocicletas con cilindraje superior a 125 y sería efectiva a partir de entre el 31 de enero y el 1 de febrero.

Según el Secretario de Seguridad, Daniel Mejía, el 30% de hurtos contra personas en todas sus modalidades en la ciudad, se comete usando motos de más de 125 centímetros cúbicos. Comentó que, aunque sabe que "es una medida que va a genera rechazo, es necesaria para garantizar la seguridad de los ciudadanos".

De acuerdo a Peñalosa, en Bogotá solo el 5% se moviliza en moto y, de estos, el 10% lleva pasajero.

Según el diario El Tiempo, al menos en cuatro de cada 10 casos de hurto agravado quien amenaza o agrede a las víctimas es el pasajero de una moto. Según asegura el diario, la prohibición, con distintos alcances, ya ha sido impuesta en otras ocho ciudades capitales, principalmente en la costa del Caribe.

Para junio del 2017, el exministro del Interior, Carlos Basombrío, propuso la prohibición de que dos hombres se movilicen en una motocicleta.

"Nuestra intención es prohibir la posibilidad de que dos adultos varones viajen en moto, pues son el 99% de los casos (de asaltos)", dijo el ministro a fines de agosto del año pasado tras una serie de eventos que involucraban la delincuencia y el uso de motocicletas.

Dicha medida fue criticada puesto que se señalaba que el verdadero problema era cultural y, por otro lado, de control y fiscalización de uso de armas de fuego. La medida no prosperó.