La tendencia de ‘dejarse llevar’: el avance de la conducción autónoma

Existen cinco niveles de automatización, pero hasta la fecha solo hay vehículos con automatización parcial (nivel dos). Pueden costar más de US$ 53,000. Los avances son progresivos en la industria.

Existen cinco niveles de automatización en la conducción de vehículos a motor, ¿cuáles son? (Foto: Istock)

Por: Carolina Moreno

Cada día, la conducción autónoma da más de qué hablar en el sector automotor. Incluso, para muchas marcas es uno de los objetivos a alcanzar.

Para entender de lo que se trata –pues trasciende el hecho de subirse al auto y no hacer nada–, hay que conocer ciertos pilares fundamentales, señala el diario El País.

Existen cinco niveles de automatización en la conducción de vehículos a motor, de acuerdo a la Sociedad de Ingenieros de la Automoción (SAE, por sus siglas en inglés), que se encarga de regular y estandarizar la movilidad en ingeniería aeroespacial y automoción.

Aún con ciertos límites, el auto comenzará a asumir el control de ciertas tareas. Por ejemplo, la dirección de la unidad o los controles de velocidad (adaptativos o no).

A pesar de que el auto puede captar información del entorno, como la posición de otros vehículos, así como la señalización, las decisiones finales serán de la persona tras el volante.

En este caso, la asistencia inteligente sirve para hacer más placentero el viaje, así como menos tediosos, pero no para tomar el control de todas las acciones importantes.

Aquí ya se habla de vehículos capaces de actuar en forma independiente. Las funciones del sistema hacen que pueda ejecutar una o varias tareas antes realizadas por el humano en forma simultánea.

Una clara demostración de este segundo nivel es el Mercedes-Benz Clase E, el cual puede mantenerse por sí solo dentro del carril a una velocidad constante –o siguiendo a la unidad que va adelante–, incluso en curvas. Su costo aproximado es de más de US$ 53,000, indica el portal Motorpasión.

Además, puede leer señales (límites de velocidad o prohibiciones), posee un asistente de ángulo muerto y estacionamiento automatizado.

Por otro lado, se tiene este tercer nivel, el cual se diferencia de los dos primeros porque puede “pensar” por sí mismo. Es decir, es capaz de monitorear el entorno para saber cómo responder ante cualquier imprevisto.

Las decisiones que tomará pueden involucrar el cambiar de carril o frenar para evitar chocar con otro vehículo.

Sin embargo, hasta aquí aún el humano es necesario, ya que el sistema puede requerir de su intervención en determinados momentos en los que el software no es capaz de actuar. Hasta la fecha, no hay ningún modelo nivel tres en el mercado.

Cuando se llegue a este punto, la conducción automatizada estará tan perfeccionada hasta el punto de no necesitar de la intervención humana.

El auto de este cuarto nivel controlará el tráfico y las condiciones del entorno (utilizando el GPS y sensores): definirán la mejor ruta y sabrá responder ante cada situación. Todo esto en tiempo real.

En esta fase ya se podría decir que el conductor empieza a ser prescindible, pues la unidad reaccionará de la manera correcta siempre.

Serán las unidades top y más avanzadas, pues tendrán la capacidad de ir a cualquier lugar por demanda, sin volante, sin pedales, sin mandos de ningún tipo con los cuales introducir nuestras órdenes.

La deshumanización total se dará en este nivel. Lo único que tendrá que hacer la persona al subirse al vehículo es decir su destino. Luego podrá aprovechar el tiempo trabajando, leyendo o jugando con sus hijos. Depende de las necesidades que tenga.