Último envío de textiles Paracas desde Suecia coincidirá con celebraciones del bicentenario

La ciudad sueca de Gotemburgo realizará la tercera y última entrega de textiles Paracas al Gobierno peruano a más tardar en julio del 2021. El reciente envío de 79 textiles costó cerca de US$ 86,000.

Mariya Voyvodova, teniente alcaldesa de Gotemburgo.

Por: Edson Eaerle

El Perú tiene un motivo más para celebrar el bicentenario de su independencia, pues a más tardar en julio del 2021 se completará la devolución de todos los textiles Paracas por parte de la ciudad sueca de Gotemburgo.

Si bien aún no se tiene una fecha exacta para el arribo de los 35 lotes restantes, los textiles llegarán al Perú “el 30 de julio como máximo, coincidiendo con el bicentenario de la independencia del país y el 400 aniversario de la fundación de Gotemburgo”, anunció Mariya Voyvodova, teniente alcaldesa de la ciudad sueca.

La devolución de los 89 lotes de textiles Paracas, que se encontraban desde 1935 en el Museo Etnográfico de Gotemburgo, obedece a un acuerdo alcanzado por los gobiernos del Perú y Suecia en el 2014. Tras una primera entrega de 4 lotes ese mismo año, el Perú recuperó el mes pasado otros 50 lotes que contenían 79 textiles de la cultura preincaica.

"Los textiles vienen al país al cual pertenecen, están en su hogar. Sabemos que muchos museos e incluso coleccionistas privados tienen algunos textiles, espero que este acuerdo entre el Perú y Gotemburgo establezca un tipo de modelo para que otros países hagan lo mismo”, comentó Voyvodova durante su visita a Lima en diciembre.

Costos de envío
Como parte del convenio del 2014, las autoridades de Gotemburgo son responsables del transporte y seguridad de los textiles en su camino de regreso al Perú. Para tal fin, la ciudad destinó 700,000 coronas suecas (unos US$ 86,000) como presupuesto para el segundo envío.

“Una vez en Lima, el Estado peruano es responsable de su cuidado. Aquí hay gente increíble con mucho conocimiento y experiencia sobre textiles. Espero que los cuiden exactamente como lo hicimos en Gotemburgo durante 80 años”, agregó la teniente alcaldesa.

Según un estudio científico conjunto realizado luego de la primera entrega, los textiles en poder de la Municipalidad de Gotemburgo “están en una etapa avanzada de degradación y son muy frágiles y vulnerables a las vibraciones”.