Editorial: Nuevos caminos

Editorial de Gestión. "El rubro textil y de prendas de vestir trata poco a poco de salir de la crisis y su mayor apuesta debe estar enfocada en la diversificación”.

Sector textil (Foto: Adex).

Por: Redacción Gestión

INDUSTRIA TEXTIL. El sector de la manufactura no primaria muestra señales de recuperación, pero sectores como el textil tuvieron un revés en junio y volvieron a caer luego de cinco meses al alza. Una menor producción de prendas de vestir generó una contracción de 9.6%. A mayo las exportaciones en el rubro se habían incrementado en 13%.

El rubro textil y de prendas de vestir trata poco a poco de salir de la crisis y su mayor apuesta debe estar enfocada en la diversificación. Justamente, el presidente del Comité Textil de la SNI reveló a Gestión los esfuerzos de las empresas para aprovechar los beneficios que brindan los diferentes tratados de libre comercio firmados por el Perú a fin de apostar por una mejor calidad y mayor valor agregado.

Si bien las empresas son las llamadas a buscar cómo diversificar y lograr mejores resultados, el Estado puede tener un rol de facilitador, por ejemplo a través de la Mesa Ejecutiva del sector textil, que se ha retomado y que es un instrumento válido para identificar necesidades y soluciones, estableciendo cuáles de ellas pueden estar en manos del Estado para resolverlas. Así, en la apuesta por las prendas finas, que son un nicho de exportación, lograr que se incrementen las áreas de cultivo de algodón de fibra extralarga pima es vital y ese es un esfuerzo en el que ya está abocado el Ministerio de Agricultura con apoyo del sector privado.

La búsqueda de nuevos mercados también forma parte de la agenda del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, que además se ha enfocado en promover para la exportación de las pymes una marca paraguas general como son Alpaca Perú y Perú Textiles.

Pero todos los esfuerzos por diversificar la producción y buscar nichos premium en el exterior para competir a base de la calidad de materias primas y diseño, que no todos los países lo pueden hacer, no bastan. Se requiere una mejora en la productividad y competitividad, que implique mejorar la capacitación de los trabajadores, una mayor apuesta por la tecnología y la automatización de los procesos, y la flexibilidad laboral, medidas que no son fáciles, toman tiempo, pero son indispensables. Mientras el 75% del mercado de confecciones siga siendo informal será muy difícil lograr mayores avances.