Editorial: No es emergencia, es crisis

Editorial de Gestión. "Se requiere de una transformación total del sistema de salud, tanto de la infraestructura como de los servicios, y en todo el país”.

USI

Por: Redacción Gestión

SITUACIÓN DE SALUD. Los terremotos y El Niño, o el riesgo de epidemias, obligan al Ministerio de Salud (Minsa) a declarar emergencias sanitarias, porque se requiere tomar acciones inmediatas para afrontar eventos puntuales. Pero cuando se decretan constantemente para todo un sistema de salud, como en el caso del limeño, entonces habrá que concluir que se trata de una crisis.

La declaratoria de emergencia sanitaria de 198 establecimientos de salud de Lima Metropolitana, el 16 de agosto, es la segunda en menos de dos años –la previa fue en setiembre del 2016–. Si antes fue debido al desabastecimiento de medicinas y dispositivos médicos, ahora el problema es más serio: la alta vulnerabilidad de esos locales, debido al estado de su infraestructura y equipamiento, así como la obsolescencia de sus sistemas eléctricos y de saneamiento. Las áreas más afectadas son las de atención materno-infantil.

Hay que resaltar que el Minsa está abordando una deficiencia que llevaba desatendida por demasiado tiempo, pero 90 días –el plazo de la emergencia– no serán suficientes, a menos que solo se piense aplicar paliativos. Lo que se requiere es una transformación total del sistema de salud, tanto de la infraestructura como de los servicios, y que no solo abarque Lima sino todo el país, donde la situación es quizás más alarmante.

La Defensoría del Pueblo informó la semana pasada que los hospitales principales de 15 departamentos tienen más de 50 años de antigüedad, de modo que ya cumplieron su vida útil y necesitan el reforzamiento de sus estructuras y mantenimiento. Y lo que se está haciendo para modernizar la infraestructura palidece en comparación con otros sectores. Por ejemplo, de los 46 proyectos de asociaciones público-privadas (APP) solo hay dos para construir hospitales, mientras que la cartera de obras por impuestos (OxI) contiene ocho, de un total de 384 proyectos.

La Comisión de Salud del Congreso parece compartir esa falta de una visión integral. Aparte de la abundancia de proyectos de ley que declaran de interés nacional la construcción de hospitales –sin ninguna base programática ni racionalidad–, ha ocupado su tiempo en el debate del etiquetado de alimentos y su único aporte valioso ha sido la legislación sobre el cannabis. También ha aprobado el “Día del Asegurado SIS”, aunque nos preguntamos si los afiliados estarán de humor para el agasajo cuando el servicio que reciben es pésimo.

Toda política gubernamental moderna articula la educación y la salud. En el Perú, solo la política educativa está siguiendo en parte un rumbo definido, pues la salud continúa siendo incapaz de encontrar una solución eficaz y coordinada para solucionar su crisis.