Editorial: Un club nefasto

Editorial de Gestión. "Los códigos de ética o conducta gremiales no están funcionando".

Reconstrucción

Por: Redacción Gestión

CORRUPCIÓN. Desde hace más de un año —el presidente Kuczynski lo mencionó durante la campaña— ya se hablaba de la existencia de un “club de empresas constructoras” que incluía a compañías locales y extranjeras, cuya finalidad era llegar a acuerdos para distribuirse los contratos de obras de infraestructura que licitaba el Estado. Incluso, en julio del 2017 Indecopi les inició una investigación (que aún está en curso) por supuesta concertación de precios.

En ese momento, Capeco aseguró a Gestión que no había indicios para hablar de un cártel de constructoras, pero que no respaldaban ningún tipo de práctica desleal y que al interior del gremio se estaban haciendo las investigaciones correspondientes. Los resultados aún se desconocen.

Sin embargo, la Fiscalía, que también investigaba, después de meses de pesquisas realizó los primeros allanamientos y detenciones. Se menciona que hay más de 30 empresas involucradas y 17 personas vinculadas a las empresas y al Ministerio de Transportes y Comunicaciones en ese acuerdo ilegal. El periodo investigado va del 2011 al 2014. De comprobarse todos los supuestos de la investigación, una vez más quedarían en entredicho los grandes proyectos de inversión del país y la transparencia del sector empresarial.

Más de una vez hemos insistido en la gran responsabilidad que deben asumir los gremios empresariales, que no solo deben fungir como un club para defender los intereses de sus asociados o un lugar para conocer pares y cerrar negocios. No basta decir que no se tolera la corrupción, es necesario que esas declaraciones se traduzcan en acciones y sanciones concretas, cuyos resultados sean públicos. Si el mal comportamiento o los delitos que cometen las empresas afectan a todo el país, la sanción debe hacerse pública.

Lo que está pasando demuestra, una vez más, que los códigos de ética o conducta gremiales no están funcionando, tampoco se han visto acciones concretas del Consejo Privado Anticorrupción, formado por 17 gremios hace más de un año, y la Comisión Nacional Anticorrupción avanza a pasos muy lentos y muchas veces solo para la foto.

Para poder avanzar, el país necesita que los gremios por lo menos suspendan la membresía de las empresas investigadas por la Fiscalía. Asimismo, es importante que diseñen esquemas de condena para que compañías involucradas en actos ilícitos reciban la primera sanción de sus pares. Ya no se pueden cerrar los ojos.