UE y Reino Unido se comprometen a negociar el Brexit de forma "ininterrumpida"

"Las negociaciones entran ahora en su fase final. Hemos acordado que la UE y el Reino Unido negociarán a partir de ahora de forma ininterrumpida", anunció este martes el negociador jefe de la UE.

Brexit sin acuerdo final, para muchos un Armagedón

Por: Agencia EFE

La UE y Reino Unido negociarán a partir de ahora de forma "ininterrumpida", en la última fase de las discusiones, antes de la salida de los británicos del bloque comunitario, previsto para marzo de 2019.

"Las negociaciones entran ahora en su fase final. Hemos acordado que la UE y el Reino Unido negociarán a partir de ahora de forma ininterrumpida", anunció este martes el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, en una conferencia conjunta con su homólogo británico, Dominic Raab, en Bruselas.

Ni la publicación, a principios de julio, del plan de salida de la primera ministra británica, Thersa May , ni las reuniones entre los equipos negociadores durante el verano boreal hicieron avanzar unas negociaciones estancadas desde hace semana, principalmente a causa de la cuestión de Irlanda.

"Vamos a intensificar las negociaciones", apuntó por su parte Dominic Raab, en la misma línea que su homólogo de la UE.

El negociador británico, cuyo predecesor David Davis dimitió en julio por sus diferencias con la primera ministra británica, Theresa May, aseguró que su país tiene un "compromiso renovado" en estos diálogos.

Bruselas y Londres aspiran a cerrar un acuerdo en otoño. Aunque la fecha del Brexit está fijada para el 29 de marzo de 2019, "mucho antes de fin de año" se debería llegar a un acuerdo definitivo sobre la salida y la naturaleza de la futura relación entre ambas partes, para que los parlamentos respectivos tengan tiempo de ratificarlo.

"Esto puede ser a principios de noviembre pero no mucho después", señaló Barnier.

"Si tenemos esa ambición, ese pragmatismo, esa energía en ambas partes, estoy seguro de que podremos alcanzar un acuerdo en octubre", sostuvo Raab.

Las propuestas de May, que provocaron disensiones dentro de su equipo de gobierno, fueron rápidamente rechazadas por la UE.

Los europeos consideran que el dispositivo imaginado por Londres para no crear una frontera entre Irlanda del Norte, provincia británica, y el resto de la isla, miembro de la UE, va en contradicción con el principio de mercado único.

El verano también estuvo marcado por las amenazas, por parte de los británicos, de una salida sin acuerdo, una posibilidad para la que ambas partes se están preparando.

La UE trata de obtener un acuerdo para que la salida sea ordenada, recalcó el martes Michel Barnier, visiblemente molesto por las críticas procedentes del Reino Unido.

"Oigo mucho el debate, en Reino Unido, sobre el 'no deal' [no acuerdo], incluso veo cómo se desarrolla de forma algo acentuada ese 'blame game' [juego de las acusaciones] contra la Unión Europea" si no hay acuerdo, dijo Barnier.

"La Unión Europea no se dejará intimidar", lanzó.

El martes, el ministro de Relaciones Exteriores británico, Jeremy Hunt, declaró que "un Brexit caótico sin acuerdo" sería "una de las mayores amenazas para la unidad europea".

Según él, Reino Unido podría salir airoso pero la UE, en cambio, se vería duramente afectada.

Sin embargo, Raab mostró un talante tranquilizador. "Nuestros actos hablan más que nuestras palabras. Estamos aquí, veré de nuevo a Michel Barnier [...] la próxima semana", subrayó.

"Tenemos que dinamizar las discusiones y superar los problemas de tipo técnico para pasar a una resolución política", indicó.

Además del problema de la frontera en Irlanda, las negociaciones tropezaron también en algunas condiciones del divorcio, como la protección de las indicaciones geográficas o la declaración política que debe acompañar al acuerdo de salida y describir la futura relación entre la UE y Reino Unido, explicó Barnier.

Theresa May quiere que se establezca un libre comercio entre ambos bloques, pero Bruselas ya avisó que Reino Unido no podrá beneficiarse de las ventajas del mercado único si no respeta las normas sobre la libre circulación de personas entre los 28 países.