Crisis migratoria en Europa: las claves de una menor ola de refugiados y el rol de Turquía

¿Se acerca el fin de la ola migratoria que sacude Europa? ¿Qué papel cumplió Turquía en el manejo de esta crisis? Aquí un análisis de la situación de los refugiados y su regreso a casa tras el retroceso del EI en Siria e Irak.

Campo de refugiados ubicado en Gaziantep, Turquía. (Foto: Gestión)

Por: Edson Eaerle

"Siria es hoy un país devastado. No existe una economía local. Vive de los países que apoyan al régimen (Rusia, Irak e Irán). Algunas regiones son apoyadas por donaciones de otros países, especialmente del Golfo. En cuanto a los refugiados, creo que el flujo hacia Turquía se detendrá, teniendo en cuenta que el conflicto en Siria está lejos de la frontera turca en el interior del país".

El periodista sirio Abdullah Mejhem describe así la situación que vive su país en los últimos seis años debido a una compleja guerra de 'todos contra todos' entre el gobierno de Bashar al Asad, el Estado Islámico (EI), potencias extranjeras y diversos grupos rebeldes, lo que ha motivado la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial.

No obstante, la inmensa ola de refugiados (sirios, en su mayoría) que pugnaba por ingresar a Europa a través de Turquía o el mar Mediterráneo viene bajando su intensidad gracias al debilitamiento de los yihadistas del EI tras perder valioso territorio en Siria e Irak. Incluso esta semana se informó de la muerte de su líder Abu Bakr al Bagdadi.

"Algunas de las fuentes que generaron la crisis de refugiados están perdiendo importancia. Por un lado, el régimen está ganando la guerra fortaleciendo su posición interna y, por otro lado, el EI está siendo derrotado", comentó el internacionalista Farid Kahhat.

"Cierto número de refugiados ya está volviendo a sus hogares en Siria, porque hay zonas donde el conflicto ya terminó. El problema no ha sido resuelto pero creo que lo peor ha pasado", agregó Kahhat, quien resaltó el rol de Turquía en impedir el paso hacia la Unión Europea de millones de migrantes (como parte de un acuerdo con dicho bloque) así como el de potenciales reclutas del EI hacia Siria.

Para su colega Juan Velit, "todo parece indicar que se está acercando el fin del Estado Islámico, que ha perdido un 60% del territorio que poseía hace más o menos un año". Sin embargo, el internacionalista prevé que el regreso a casa de los migrantes no se dará "en el mismo volumen del que se desplazaron a Europa y Turquía ni tampoco en la misma cantidad".

El Bósforo como frontera
Turquía era la puerta de entrada a Europa "menos riesgosa" para muchos refugiados, pero a raíz de que el gobierno de Recep Tayyip Erdoğan impuso un mayor control fronterizo en virtud de un acuerdo del año pasado con la UE, surgieron peligrosas rutas alternativas vía el Mediterráneo que son controladas por traficantes de personas, explicó Farid Kahhat.

Más de 3.5 millones de ciudadanos de Siria, Irak y Afganistán se han instalado en Turquía desde el inicio de la crisis migratoria en el 2011, convirtiéndolo en el país que acoge más refugiados en el mundo por tercer año consecutivo.

Ante esa situación, las autoridades turcas han construido 23 'Centros Temporales de Protección' para alojar a unos 247,000 sirios que escaparon del conflicto armado, esa cifra representa menos del 10% de los 3.05 millones de desplazados sirios que hoy viven en Turquía.

"Cuando uno ve el tema de los refugiados pareciera que Europa está rebasada de un flujo incontenible, y eso no es cierto. Líbano, que es mucho más pobre que Europa y tiene unos 6 millones de habitantes frente a 500 millones de la UE, por sí solo ha recibido tantos refugiados como toda la Unión Europea", anotó Kahhat. "La mayoría de refugiados no van a la UE, sino se quedan en el Medio Oriente".

En opinión de Abdullah Mejhem, quien reside en la ciudad turca de Estambul pero visita con frecuencia su natal Siria, si bien Turquía ha venido realizando grandes esfuerzos para dar refugio a sus 'huéspedes', aún hay espacio para mejoras, como "ampliar los campamentos con habitaciones más grandes para las familias e incluir la enseñanza del árabe en las escuelas" dentro de los centros.

Dichos esfuerzos son parte del acuerdo establecido en marzo del 2016 entre Bruselas y Ankara, en el cual este último aceptaba recibir de vuelta a refugiados que hubieran llegado hasta Grecia desde Turquía. Por cada uno de los deportados, la UE acogería a un refugiado por la vía legal. Un intercambio. Además, se comprometió a hacer llegar a su vecino US$ 6,000 millones, a revitalizar las sempiternas negociaciones para la entrada del país en el bloque comunitario y a conceder la exención de visados a los ciudadanos turcos.