“Información de FMI sobre tasas y aportes en el Sistema Privado de Pensiones no es real”

Informe del Fondo no ayuda en absoluto a la reforma que necesita el SPP, sostiene la AAFP. Calificó de despropósito la sugerencia de poner topes a las comisiones de AFP.

Giovanna Prialé, presidenta de la AAFP

Por: Elizabeth García

Un documento del Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que la tasa de reemplazo en el Sistema Privado de Pensiones (SPP) es muy baja (25%), es decir, que, en promedio, los afiliados de AFP que se jubilan reciben una pensión equivalente a solo la cuarta parte de su sueldo en su vida labora), debido, entre otras razones, a la baja densidad de aportes (40%) de los afiliados. El organismo multilateral dio también recomendaciones para remediar tal situación. Al respecto, la presidenta de la Asociación de AFP (AAFP), Giovanna Prialé, rechazó las cifras presentadas por el FMI y fijó su posición.

- ¿Qué opina del informe del FMI, que señala que la tasa de reemplazo para el SPP está en 25% y podría bajar más?
Esa data no se condice con la que nosotros manejamos en la AAFP. Ninguna de esa información, ni la tasa de reemplazo ni la densidad de aportes es real. Me han sorprendido las estadísticas que aparecen, para nada se condicen con lo que está ocurriendo en el SPP.

- Entonces, ¿cuál es el nivel real de la tasa de reemplazo?
La tasa de reemplazo que nosotros tenemos es muy superior al 25%. Esta tasa está asociada a la densidad de aportes y a la edad en que una persona se afilia al SPP. Claramente, 25% es una tasa que no representa de ninguna manera la realidad del sistema peruano. La pensión promedio es S/ 1,100, es dato público de la SBS, y si la remuneración promedio en Lima es S/ 1,500, ¿de dónde la tasa de reemplazo es 25%?, así se cogiera esos datos agregados.


- Sin tomar en cuenta los datos que el FMI utiliza, una de las recomendaciones que realiza es poner topes a las comisiones que cobran las AFP.
Me parece un despropósito poner topes a las comisiones, cuando en realidad nosotros tenemos un esquema de licitaciones, cada dos años, en el que la AFP que gana es la que ofrece la menor comisión. Con esto, lo que se hace es que las AFP tengan que reducir costos y ser competitivas para que puedan ganar la siguiente licitación. En cambio, un esquema de tope a las comisiones es de control de precios, que no solamente está prohibido en la Constitución sino que trae malos recuerdos a este país de lo que ocurrió en los 80.

- ¿En qué se basaría esta sugerencia del FMI?
Me llama profundamente la atención este análisis. Quizás hay un desconocimiento de cómo funciona el mercado peruano de fondos de pensiones, en el que la licitación obliga a bajar la comisión, y ha bajado en 54% en la última licitación y va a seguir bajando. Por el contrario, (el FMI) descuida los grandes temas. No está afrontando cómo atacar la informalidad, cómo lograr que la cobertura se incremente a más peruanos que hoy día no tienen ni si quiera derecho a la pensión mínima. En ese esquema las comisiones son un referente, que en el caso de las AFP tienen que seguir bajando y van a seguir haciéndolo, porque el objetivo no solo es que la persona esté afiliada al SPP sino que tenga un precio competitivo.


- ¿Hay algo que se pueda rescatar del documento del FMI?
Este informe no ayuda en absoluto a la reforma del sistema de pensiones que el país necesita; lo único que hace es desinformar. Somos un país que no requerimos que nos den un Panadol para el dolor de cabeza, somos un país que requiere un análisis serio. Por tanto, el tope a la comisión no solo resulta una recomendación inaceptable, sino que no resuelve el problema. Entonces, (el FMI) no ha ido a identificar las causas que determinan que la pensión no sea tan alta como quisiéramos para el grueso de la población de baja productividad, y que no tengamos cobertura universal.

- Entonces, ¿recomendaciones como aumentar a 13 o 14 el número de aportes al año o elevar ese aporte, deben ser analizadas de modo más profundo?
Sí, definitivamente. Soltar ideas al aire puede ser muy interesante, pero falta un análisis mucho más fino de las estadísticas. No somos un país desarrollado, no tenemos una tasa de contribución o una tasa de dependencia formal del 90% y, por tanto, lo primero que se tiene que atacar es la raíz del problema, que es la informalidad, baja productividad y luego mirar la organización industrial.