Los 36 años de espera que impactarán en el consumo peruano durante Rusia 2018

A 14,000 km de distancia, en Perú se juega otro partido. La fiebre consumista por Rusia 2018 puede romper todos los récords o contraerse. Todo depende de 11 muchachos y una pelota.

El fervor mundialista tiene un efecto evidente en el consumo. La FPF no debería quedarse de brazos cruzados.

Por: Manuel Patiño

Hay dos indicadores económicos clave que se verán directamente afectados una vez arranque Rusia 2018. Sobre todo en los países participantes que no juegan hace 36 años. Uno es el absentismo y otro es el consumo.

El primero es bastante difícil de medir; pero real de todas formas. En horario ruso, los partidos los veremos en Perú por la mañana, en horas de trabajo. No es de extrañar que aumente el índice de absentismo y baje la productividad.

El consumo, por otro lado, cuenta una historia diferente. Y es que si la gente no va a trabajar, al menos tiene que comprar cosas. De hecho, según Francesc Rufas, docente de la EAE Business School, el impacto positivo en el PBI peruano podría ser de entre 0.2 y 0.5%.

El efecto obedece a un crecimiento de hasta 10% en el consumo general, reveló el experto. Y la FPF bien podría aprovechar este momento (ver vídeo).

En cuanto al plástico, las proyecciones son más alentadoras. "En crédito se va a gastar, solo en viajes, regalos, y pequeño consumo un 30% más", añadió.

Sin embargo, aún no se puede cantar victoria porque, al igual que el fútbol, nada es seguro. Incluso más cuando se habla de una compra tan emocional.

"Este consumo depende del efecto euforia, pero una decepción puede tener un efecto contrario", observó.

Un penal mal cobrado, una expulsión escandalosa o una eliminación por goleada de Rusia 2018 pueden generar una contracción en el consumo, según el estudio, entre 2 a 3% durante un par de semanas.

El hecho de que los partidos sean jugados en la mañana, en hora peruana, puede que no sea tan grave. Volver a un Mundial después de tanto tiempo compensa este efecto y se anticipa un crecimiento importante en este sector.

"En el Mundial de Brasil 2014, Perú no participaba y el crecimiento en consumo en bares y restaurantes subió un 20%. Por ello calculamos que podría crecer, como mínimo, 30%", subrayó.

Se podrían registrar mayores ratios, pero depende siempre de cómo maneje cada empresa su campaña mundialista.

"Todo es cuestión de si la estrategia comunicativa se hace de una forma eficaz. Decoraciones especiales, promociones por fórmulas mundialeras, comida especial del Mundial. Eventos conmemorativos para partido, publicidad mundialista en redes sociales, etc.", puntualizó.