¿Cómo nos afecta la calificación crediticia de EEUU?

Al menos una de las agencias calificadoras podría cambiar la nota de triple A.

A medida que se intensificaba el debate en Washington en torno a un aumento del límite de endeudamiento para evitar un default, los mercados han tenido suficiente tiempo para incluir en sus previsiones el criterio de Standard & Poors’s, Moody’s y Fitch de una potencial reducción en la calificación.

Dos agencias calificadoras dijeron que medidas para recortar el déficit en 4 billones de dólares les permitirían confirmar la calificación triple A de Estados Unidos. No obstante, los legisladores acordaron recortes presupuestarios de menos de 2,5 billones de dólares, con sólo algunos de ellos en lo inmediato.

Eso significa que S&P podría recortar las calificaciones de Estados Unidos en los próximos días o semanas. Moody’s probablemente confirme las calificaciones pero las colocaría en panorama negativo, una señal de un posible recorte en los próximos 12 a 18 meses.

¿Estruendo o murmullo?
La experiencia histórica sugiere que un recorte no generaría la angustia que algunos temen en el mercado de bonos. Japón perdió su nota AAA hace más de una década y tiene una de las tasas de interés más bajas en el mundo desarrollado.

Como sucedió con Japón, el mayor tema de los mercados es la economía débil, que podría desacelerarse aún más debido a los recortes de gasto en el pacto para disminuir el déficit de Estados Unidos.

Esta restricción fiscal podría reducir el gasto, el crecimiento del empleo y la inflación, los grandes conductores de los rendimientos de los bonos.

También, los inversionistas ven a Estados Unidos en una situación muy diferente a la crisis de países como Grecia. Aunque hundido en una fuerte deuda, Estados Unidos es todavía capaz de pagar sus cuentas mientras los bonos del Tesoro se mantienen líquidos y demandados.

El mercado de bonos es el árbitro final de las preocupaciones de la deuda soberana, y los bajos rendimientos de los papeles estadounidenses sugieren que no existe la ansiedad que envió los rendimientos de los bonos griegos a las nubes durante su crisis fiscal.

Adiós a la triple A
Un recorte en la calificación de la deuda de Estados Unidos a “AA+” por parte de la agencia Standard & Poor’s es “el escenario base del mercado en estos momentos”, dijo Krishna Memani, director de renta fija en OppenheimerFunds.

Algunos son escépticos sobre la intensidad de la retórica de las agencias de calificaciones.

Desde octubre, S&P ha aumentado tres veces su plazo sobre cuándo se podría rebajar la calificación crediticia de Estados Unidos.

“En base a los comentarios que hasta ahora ha hecho Standard & Poor’s, ellos se han colocado a sí mismos en una esquina, haciendo muy probable que podamos ver un recorte”, dijo Oliver Pursche, presidente de Gary Goldberg Financial Services en Suffern, Nueva York.

Pero un bien telegrafiado recorte en las calificaciones de la deuda de Estados Unidos palidece frente a la significativa evidencia de un tambaleante crecimiento económico, incluyendo las cifras del lunes que mostraron que el sector manufacturero creció en julio a su ritmo más bajo en dos años.

Consecuentemente, una rebaja en la calificación de la deuda de Estados Unidos no enviaría los rendimientos a las nubes, limitando los llamados efectos del golpe sobre otra clase de tasas de interés como las hipotecarias.

Una caída a cero en el gasto “discrecional” del Gobierno llevaría a “una recesión muy profunda”, dijo Rosenberg, jefe economista y estratega de Gluskin Sheff en Toronto..

Entonces, si la calificación es AAA o AA+, “uno verá a mucha gente comprando bonos del Tesoro porque eso es lo que la gente querrá tener cuando vayamos a una tasa de crecimiento negativa”, agregó.

Reuters – 1/8/11

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