EEUU busca frenéticamente acuerdo sobre límite de deuda
Líderes buscan progreso antes de la apertura de los mercados asiáticos.
Por Caren Bohan y Jeremy Pelofsky
WASHINGTON.- Funcionarios de la Casa Blanca y líderes republicanos intentaron el domingo a dar garantías a los mercados globales de que Estados Unidos evitará un cese de pagos de la deuda, pero ninguna de las dos partes dieron indicios de estar cerca de un acuerdo.
Con los mercados asiáticos por abrir en unas cuantas horas, funcionarios luchaban por encontrar una forma de elevar el límite de 14,3 billones de dólares de endeudamiento de Estados Unidos antes del 2 de agosto, cuando el país quedará sin fondos para pagar sus cuentas.
“Los líderes del Congreso han dicho inequívocamente (...) no sólo los demócratas, que cumplirán con nuestras obligaciones”. dijo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, al programa “This Week” de la cadena televisiva ABC.
El jefe de gabinete de la Casa Blanca, Bill Daley, advirtió que las conversaciones se encaminaban a “días difíciles” y dijo que obtener pronto un acuerdo era de suma importancia para la confianza de los mercados y los empresarios.
No obstante, el camino a futuro es pedregoso, con los republicanos hablando de un aumento a corto plazo del límite de deuda y la Casa Blanca rechazando esa solución.
El presidente de la Cámara de Representantes estadounidense, el republicano John Boehner, prometió revelar un acuerdo bipartidista para elevar el límite de endeudamiento. Líderes republicanos quieren mostrar progresos antes de las 2000 GMT del domingo, cuando partan las transacciones en Asia, y tener una legislación a anunciar el lunes.
“El camino preferible sería un acuerdo bipartidista que involucre a todos los líderes, pero es muy pronto para decidir si es posible”, indicó Boehner a “Fox News Sunday”.
“Si eso no es posible, con mis colegas republicanos en la Cámara estamos preparados para avanzar por nuestra cuenta”, agregó Boehner.
Estados Unidos se quedará sin fondos para pagar su deuda el 2 de agosto si el Congreso no aprueba un endeudamiento extra.
Los republicanos insistieron en que la Casa Blanca concuerda en profundizar los recortes de gastos para reducir el déficit a largo plazo antes de aprobar cualquier aumento a la carga de deuda del país.
DESPUES DEL 2012
Las negociaciones hacia un acuerdo han errado por semanas, topando finalmente con divergencias sobre impuestos, uno de los asuntos más polémicos de la política estadounidense.
Geithner y Daley señalaron que era crucial que el Congreso apruebe un nuevo límite de endeudamiento que le permita al país financiarse hasta el 2013, después de las elecciones presidenciales de noviembre del 2012.
“Debe extenderse de forma que le entregue certidumbre a la economía hasta el ’13 y no un ardid de corto plazo que nos traiga de vuelta a esto en seis u ocho meses y el mundo nos mire de nuevo y diga (...) “esta gente no puede ser congruente””, sostuvo Daley en el programa “Meet the Press” de la red NBC.
Funcionarios del Gobierno agregaron que el presidente estadounidense, Barack Obama, no aceptará una propuesta de Boehner para elevar el límite de deuda hasta fines del 2011 para luego realizar otra votación.
“Lo que no podemos hacer – porque sería irresponsable – es dejar que la amenaza del default acose por más tiempo a la economía estadounidense”, señaló Geithner.
En Fox, Boehner declaró que la elevación del límite de deuda y la implementación de grandes reformas se harían hacerse por separado. “Habrá un proceso de dos etapas. No es físicamente posible hacerlo todo en un solo paso”, aseveró.
Funcionarios gubernamentales dijeron que un “gran pacto” de largo alcance, que combine un aumento del límite de deuda con un plan a 10 años para reducir el déficit en 4 billones de dólares, seguía siendo una posibilidad, pese a la decisión de Boehner de abandonar las conversaciones con la Casa Blanca al respecto.
Las agencias de calificación dicen que recortarán la categoría triple AAA de la deuda de Estados Unidos si el país no cumple sus pagos, posiblemente generando un caos en los mercados mundiales.
Incluso si Estados Unidos no cae en moratoria, su calificación estaría bajo presión si el Congreso no aborda la reducción de la deuda en el largo plazo.
Los mercados financieros están cada vez más temerosos y los bancos y empresas de Estados Unidos están creando planes de contingencia ante la posibilidad de que el país caiga en moratoria, lo que elevaría las tasas de interés, hundiría al dólar y remecería a las economías del todo el mundo.
REUTERS 24/07/2011