Violencia social no cesará gane quien gane, según PKS

Informe de la consultora dice que protestas se agudizarían por organización de cocaleros y universitarios.

En abril último se registraron 233 conflictos sociales en el país, según un informe de la Defensoría del Pueblo, situación que podría agravarse después del 5 de junio, sin importar si en la segunda vuelta triunfa Keiko Fujimori u Ollanta Humala.

Un informe de Peace Keeping Solutions (PKS), difundido por Wall Street Journal América, muestra que, en los últimos meses, el Perú ha sido escenario de “actos de protesta violentos”, que van desde Cajamarca hasta Puno, los que “sugieren una suerte de globos de ensayo ante la muy polarizada disyuntiva política que se avecina”.

En este estudio se remarca que “tener capacidad de organizar levantamientos en plazos cortos y en cualquier punto del territorio confiere un poder muy grande, extraordinariamente útil en cualquiera de los dos escenarios, ya sea el triunfo de Ollanta Humala (…) o la asunción de la candidata Keiko Fujimori”.

Factores violentos

El análisis de Peace Keeping Solutions muestra que los factores que crearían un escenario de violencia serían, primero, “la previsible unificación de las cuencas cocaleras”, así como la vigencia del Partido Etnocacerista de Antauro Humala.

“(Estos factores) sugieren que las posibilidades de una insurrección suprarregional están dadas y que esta puede ser gatillada en el sur, ya sea por el resultado de las elecciones o por el cambio de gobierno”, refiere el escrito.

Se señala que otro factor desencadenante de un eventual caos en el país sería el activismo de las organizaciones universitarias. “Las protestas urbanas en caso de un triunfo fujimorista se verían acrecentadas por el fuerte antifujimorismo que existe en las universidades”.

Se apunta que los catedráticos jóvenes de hoy fueron líderes universitarios que protestaron contra el gobierno de Alberto Fujimori y “que han hecho escuela, constituyendo un núcleo de antifujimorismo irreductible”.

Finalmente, se cita que “la crisis de la Dirección Nacional de Inteligencia” pondría ‘la cereza’ a un posible panorama de agitación social después del 5 de junio.

GESTIÓN – 26/05/11

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