España: socialistas sufren gran derrota electoral
Su situación se complica luego de que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunciara que no buscará la reelección.
MADRID- El Partido Socialista de España se tambaleaba el lunes tras sufrir un gran revés en las elecciones municipales y autonómicas, y ahora deberá buscar un equilibrio entre el enfado de los votantes, el alto desempleo y las demandas de inversores por más medidas de austeridad.
Una semana de protestas de españoles hartos con la situación económica y la peor tasa de desempleo de la Unión Europea, un 21%, precedieron a las elecciones del domingo, que dejaron al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sin el control de la mayoría de las alcaldías y de casi todas las 17 comunidades autónomas.
Con el 100% de los votos escrutados, el opositor Partido Popular (PP) obtuvo un 37.53% de los sufragios, frente al 27.79% del gobernante PSOE en las elecciones municipales, según datos oficiales.
Además, luego de los comicios los socialistas deberán designar a un nuevo candidato para las elecciones generales, después de que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunciara que no buscará un nuevo mandato.
La ministra de Defensa, Carme Chacón y el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, se perfilan como los favoritos.
El PP logró una clara victoria en las elecciones locales, con 10 puntos porcentuales de ventaja sobre el PSOE, que perdió varios de sus bastiones, como Castilla-La Mancha.
Los resultados abrieron la puerta a varias interpretaciones sobre la influencia del movimiento de protesta de esta semana contra la clase política y el manejo de la economía, ante el avance de partidos minoritarios como Izquierda Unida o Unión Progreso y Democracia.
“Entiendo que estos resultados tienen una clarísima relación con los efectos de la crisis económica que venimos sufriendo de hace casi tres años”, dijo Zapatero en una rueda de prensa en Madrid, donde reconoció la derrota pero descartó adelantar las elecciones generales del 2012.
Sin embargo, medios y analistas cuestionaban el lunes la conveniencia de no adelantar los comicios generales, dada la falta de apoyo a los socialistas.
MOVIMIENTO DE PROTESTAS
El domingo se eligieron gobiernos locales en 13 regiones y 8,116 ayuntamientos, y los resultados confirmaron los peores augurios para el PSOE, que perdió alcaldías en grandes ciudades españolas, como Sevilla y Barcelona.
“Hoy es un día muy hermoso para nuestro partido; hemos conseguido el mejor resultado en la historia de nuestro partido en unas elecciones municipales y autonómicas”, dijo el líder del PP, Mariano Rajoy, ante los gritos de “Zapatero dimisión” de centenares de seguidores.
Además de Castilla-La Mancha, el PSOE perdió el gobierno de las comunidades de Aragón, Cantabria – donde gobernaba en coalición con un partido regionalista – Baleares y Asturias.
Extremadura es la única comunidad autónoma que los socialistas podrían conservar si pactan con Izquierda Unida.
Decenas de miles de personas salieron en la última semana a las calles de toda España para protestar por el alto desempleo y contra la clase política, pidiendo a los votantes que rechazaran en las urnas a los dos mayores partidos: PP y PSOE.
Aunque analistas preveían que el movimiento de los “indignados” no impactara en el resultado, los datos dejan entrever que los socialistas salieron más perjudicados que los “populares” ante el alza de partidos minoritarios.
La victoria del PP se percibe como un adelanto de las elecciones de 2012, donde el PSOE podría salir nuevamente derrotado.
Pese a que Zapatero descartó una convocatoria anticipada de elecciones, diciendo que seguiría buscando apoyo parlamentario para aprobar leyes que apuntalen la economía, se espera que el PP incremente la presión para que el presidente dimita.
“Creo que Zapatero no llega a marzo (...) la situación es insostenible. Creo que habrá elecciones anticipadas (...) un partido tan debilitado no puede hacer nada… no puede negociar”, dijo José María Marco, profesor de la Universidad de Comillas.
El resultado podría dificultar a Zapatero el imponer las medidas de austeridad necesarias para recortar el déficit, mientras España trata de no caer en el agujero de la crisis de deuda que se ha tragado ya a Grecia, Irlanda y Portugal.
REUTERS – 23/05/11