Isabel II hace histórica visita a Irlanda
Se trata del primer viaje de un monarca británico desde la independencia de la república irlandesa de Londres en 1921.
DUBLÍN.- La reina Isabel II de Inglaterra rindió homenaje el martes a los irlandeses que murieron durante la lucha por la independencia de Gran Bretaña, en un impactante gesto de reconciliación que pocos hubieran creído posible incluso en los últimos años.
La Reina colocó una corona de flores en el Jardín de la Memoria de Dublín, el monumento irlandés a los caídos, ante una multitud de dignatarios, soldados y su esposo, el duque de Edimburgo, cuyo tío fue asesinado por irlandeses nacionalistas en 1979.
La visita, la primera de un monarca británico desde la independencia de la República Irlandesa en 1921, pretende subrayar cómo la calidez de las relaciones entre los vecinos a ambos lados del mar de Irlanda ha sustituido a siglos de enemistad.
Los espectadores fueron retirados de las calles en los alrededores de cada parada de la comitiva real, mientras la seguridad era rigurosa tras el hallazgo de un artefacto explosivo casero.
En Trinity College, la universidad más antigua de Irlanda fundada por una orden real de la reina Isabel I, un sorteo determinaba qué estudiantes y profesores podían acercarse a la monarca.
No es probable que se reunan multitudes aunque los actos fueran públicos pues si bien la mayoría de los irlandeses acogieron la visita de la monarca, son republicanos y se sentirían incómodos agitando una bandera británica.
“Mi madre hubiera querido vivir para ver este día. No creo que lo hubiera creído pero creo que es extremadamente importante. El pasado necesita estar donde pertenece”, dijo Alex Wrafter, un desempleado de 67 años cuya madre se mudó de Londres un poco al sur de la frontera con Irlanda del Norte en 1939.
PROTESTAS
Un acuerdo en 1998 que puso fin a la guerra de los nacionalistas irlandeses contra el régimen británico en Irlanda del Norte abrió el camino para la actual visita de cuatro días, pero amenazas de grupos militantes republicanos que se oponen al proceso de paz han mantenido a la ciudad en ascuas.
Un artefacto explosivo casero fue encontrado en un autobús que se dirigía a Dublín a última hora del lunes. Fue destruido en una explosión controlada por el Ejército en Maynooth, a 25 kilómetros de la capital, luego de una advertencia telefónica a la policía.
“Pretenden arrastrarnos a la época oscura. Hay algunas personas en Irlanda que tienen que superar todo el tema de Inglaterra”, dijo Tom O’Neill, un vendedor de 34 años.
La visita generó la mayor operación de seguridad en Irlanda. Francotiradores se apostaron en los techos, mientras unos 4,000 policías y 2,000 soldados patrullaban la capital.
Unos 200 manifestantes arrojaron ladrillos, botellas y pirotecnia a la policía y fueron dispersados con escudos y bastones.
En una segunda protesta cercana al Jardín de la Memoria, los manifestantes portaban carteles en los que se leía “Fuera Gran Bretaña de Irlanda” y “Sangre Irlandesa en Manos Inglesas”.
“Es una vergüenza que estemos dando la bienvenida al comandante en jefe de las fuerzas británicas a Dublín”, dijo Sean Keogh, miembro del Movimiento por la Soberanía de 32 Condados, que quiere que Inglaterra se retire de los seis condados de Irlanda del Norte.
El conflicto angloirlandés se remonta siglos atrás, con el asentamiento de los protestantes en este país de mayoría católica. Irlanda consiguió el autogobierno en 1921 y creó la república independiente en 1949, aunque los seis condados del norte siguen en Reino Unido.
Pero generaciones de emigración irlandesa han creado un fuerte lazo entre ambos países.
La mayoría de los irlandeses están impresionados por la amplitud y la extensión de la visita y esperan que muestre a su país, afectado por la crisis bancaria, de un modo más positivo.
Pese a que la visita de la monarca es sobre la reconciliación, hay constantes recordatorios del violento pasado.
La llegada de Isabel II coincide con el 37 aniversario de los atentados en Dublín y Monaghan, día más sangriento en 30 años de enfrentamiento entre católicos y protestantes por Irlanda del Norte.
Unas 200 personas se reunieron en el sitio de uno de los atentados en Dublín para depositar flores y recordar a los 33 fallecidos.
Los irlandeses siguen con pasión la Liga Premier y las telenovelas británicas de televisión. Además, sus 4,5 millones de habitantes son el principal mercado de ropa, alimentos y bebidas para Reino Unido.
REUTERS – 17/05/11