Egipto: piden renuncia de gobernadores
Recientes protestas desafían el poder del nuevo gobierno tras la caída de Mubarak.
QENA, Egipto.- Miles de egipcios reclamaron el viernes la renuncia de tres gobernadores provinciales que integraron la fuerza policial del derrocado presidente Hosni Mubarak, poniendo a prueba la autoridad del nuevo Gobierno.
La mayor protesta ocurrió en la provincia de Qena, en el sur de Egipto, donde alrededor de 5,000 personas se reunieron alrededor de la oficina del gobernador Emad Mikhail para exigir su dimisión.
Mikhail es uno de los dos gobernadores cristianos nombrados por los generales del Ejército que ahora gobiernan Egipto. Las protestas en Qena, que llevan una semana, desafían su nuevo poder luego de la caída de Mubarak.
La brutalidad policial fue uno de los factores que desató las masivas protestas que condujeron a la renuncia del presidente en febrero.
Los manifestantes incendiaron varias comisarías y el ex ministro del Interior Habib el-Adli ahora está siendo juzgado por corrupción y por la violenta represión del levantamiento, que incluyó el uso de francotiradores y matones en contra de civiles desarmados.
Los medios estatales dijeron que el primer ministro, Essam Sharaf, visitaría Qena pronto para intentar poner fin a las protestas, que el viernes inspiraron a miles de egipcios en la ciudad Mediterránea de Alejandría y en Dakahlia, en el Delta del Nilo, a salir a las calles para pedir la renuncia de sus gobernadores ex policías.
Islamistas en la sureña provincia de Qena, que tiene una gran población cristiana, inicialmente condujeron protestas para pedir un gobernador de origen musulmán.
Pero desde entonces las manifestaciones se han ampliado para incluir a los cristianos, que dicen que no objetan la religión de Mikhail sino el hecho de que ha trabajado de cerca con el-Adli.
“No estamos en contra de que sea cristiano. Queremos un gobernador civil”, dijo Abdul Hakim al-Sherif, un ingeniero agrícola de origen musulmán.
Los cristianos representan alrededor del 10 por ciento de los 80 millones de habitantes de Egipto y Qena ha sido testigo de episodios de violencia sectaria.
El viernes, la policía y el Ejército reforzaron la seguridad alrededor de las iglesias de Qena, pero permanecieron al margen de las protestas contra el Gobierno, una postura impensable durante el autoritario mandato de 30 años de Mubarak.
REUTERS – 22/04/11