Resultados de primera vuelta electoral bajo lupa de Moody’s

Para la agencia, ni Humala ni Keiko Fujimori tendrían capacidad política para hacer cambios que pongan en riesgo los fundamentos de crédito del Perú.

La agencia internacional calificadora de riesgo crediticio soberano Moody’s emitió ayer un informe titulado: “Los sólidos fundamentos crediticios del Perú pondrán a prueba su resistencia al cambio de gobierno”.

A continuación, los extractos más importantes.

Esta (la segunda vuelta electoral entre Humala y Fujimori) promete ser una competencia muy reñida que será difícil de predecir. En las últimas simulaciones disponibles de segunda ronda llevadas a cabo antes de la primera vuelta presidencial, Humala y Fujimori aparecían virtualmente empatados. Ambos candidatos obtuvieron la mayoría de su apoyo en los sectores más pobres de la población y tienen niveles similares de rechazo.

Mientras que Humala puede elaborar un caso más convincente de que él representa el cambio que muchos votantes desean, el temor de que pudiera volver a su pasado más radical y descarrilar la economía podría costarle un gran apoyo, al ser explotado por sus opositores durante los largos dos meses de la recta final.

Fujimori, por otro lado, también podría tener un recurso más amplio gracias a su fuerte apoyo entre los pobres y una mayor apelación a los segmentos de mayores ingresos de la población frente a Humala, pero tendrá que lidiar con el hecho de que la mayoría de la población tiene una visión negativa de su padre después de que este fue encarcelado por corrupción y violaciones de los derechos humanos.

Diferencias

Ambos candidatos han hablado constantemente acerca de la necesidad de preservar los principios fundamentales del marco de políticas macroeconómicas actuales, que incluyen una política fiscal responsable y un banco central autónomo, con el fin de garantizar una trayectoria constante de crecimiento económico con un balance saneado y una baja inflación.

Como Moody’s ha comentado antes, este consenso es un reflejo del apoyo más fuerte de los votantes para la continuidad general de la política macroeconómica en la contienda electoral de este año, por el récord de altas tasas de crecimiento económico que ha tenido un impacto social mucho más amplio en comparación con el periodo de cinco años anterior.

Sin embargo, los candidatos difieren en el papel que el Estado debe desempeñar en la promoción y regulación del crecimiento económico, con Humala en defensa de una más fuerte intervención del Estado y Fujimori promocionando un enfoque más práctico.

Las propuestas económicas de Humala combinan una gestión macroeconómica ortodoxa con un papel más amplio para el Estado. Sus propuestas de políticas fiscales incluyen el compromiso de no exceder el 1% del límite del déficit fiscal establecido en la Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal (LRTF), y de fortalecer los límites institucionales en el gasto a través de una norma fiscal anticíclica.

Las propuestas económicas de Fujimori combinan una gestión macroeconómica ortodoxa con un impulso más agresivo para abrir la economía, emulando las políticas implementadas por su padre durante la década de 1990.

Desde el punto de vista de Moody’s, ninguno de los candidatos intentará o tendría la capacidad política para adoptar fuertes ajustes de política que desafiarían seriamente los muy fuertes fundamentos de crédito del Perú.

Los riesgos de cualquier deslizamiento potencialmente serio de la política fiscal y monetaria parecen estar relativamente bien contenidos, mientras que los esfuerzos para aumentar los impuestos sobre la minería no pueden alterar radicalmente las perspectivas futuras de inversión siempre y cuando permanezcan en consonancia con las normas internacionales y los precios de los productos básicos sigan siendo elevados.

Además, el gobierno es probable que tenga dificultades para la promoción de empresas de propiedad estatal que hoy en día siguen siendo muy pequeñas y la imposición de nuevas condiciones contractuales por la fuerza debido a las fuertes restricciones constitucionales. Como resultado, creemos que los muy fuertes fundamentos de crédito del Perú en comparación con muchos de sus compañeros nominales de Baa, incluyendo un alto potencial de crecimiento del PBI superior al 6%, una deuda muy baja del 22% del PBI, baja vulnerabilidades externas y reserva equivalentes a casi el 30% del PBI, resultarán resistentes a un cambio en el gobierno.

GESTIÓN – 12/04/11