El lado hermoso de la adversidad

Gladys Segura hizo a un lado su tristeza para hacer empresa. Fue su mejor forma de recuperarse y dar desarrollo a su familia.

Gladys Segura tiene una sonrisa ganadora. Venció al cáncer y ha construido una empresa familiar. “Pese a todo, estoy bien y he dado trabajo a mis seres queridos. Tengo una satisfacción increíble”.

Cuando a Gladys le detectaron cáncer, le dieron dos años de licencia para recuperarse. “Ese tiempo lo usé para seguir mi tratamiento y dedicarme a mi hobbie: mejorar el rostro de las personas, hacerles una limpieza de cutis o curar el acné a los adolescentes”.

Su formación en enfermería le permitió ejercer con profesionalismo esta actividad. “Pero también seguí cursos sobre el cuidado de la piel”. Gladys se desempeñaba hasta ese entonces como enfermera de cirugía en cuidados intensivos.

Fue así que hace 20 años con un capital de US$ 1,000 da vida a Siglo XXI, Instituto de estética, belleza y rejuvenecimiento. Hizo sus primeras consultas en casa, pero por falta de espacio tuvo que brindar sus servicios a domicilio. “Me llamaban de todos los distritos de Lima y hasta del extranjero”.

La dedicación de Gladys por embellecer el rostro de las personas hizo que se ganara un espacio en el rubro de la belleza. A su destreza le sumó la tecnología. “Compré máquinas láser que mejoran la piel y evitan el dolor en mis clientas”.

Cuenta que una máquina láser cuesta US$80 mil. Tiene cuatro para diversos tratamientos. Los costos de atención en Siglo XXI van desde los S/. 40 hasta los US$ 2 mil. “Para lograr lo que hoy tenemos, muchas veces hemos tenido que nadar contra la corriente. Pero gracias a que somos bien considerados en los bancos, hemos podido hacer reinversiones en nuestros cuatro locales”.

“Mis tres hijos se han convertido en mis mejores socios. Juntos apostamos por un servicio de calidad para mantenernos vigentes en el mercado”.

GESTIÓN – 11/04/11