Trabajando por un futuro mejor
Maritza Nolasco le sacó la vuelta a los reveses de la vida, al encontrar el momento ideal para abrir su taller de calzado.
Los pequeños hijos de Maritza Nolasco la reclaman a diario. Le piden que pase más tiempo con ellos. Pero Maritza debe ir en busca de clientes para ofrecer sus variados modelos de calzado que fabrica en su taller “Calzados Cano”.
Hace año y medio y con S/. 4 mil de capital, esta madre de familia se puso a trabajar pensando en el futuro de sus niños. Cuenta que el mal momento que afrontó su esposo cuando la empresa en la que laboraba quebró, le dieron ese “empujón” que necesitaba para poner en práctica sus habilidades como diseñadora y fabricante de zapatos.
“Crecí en medio del mundo del calzado, pues mi padre fue fabricante. Cuando era pequeña siempre miré cómo trabajaba, pero nunca pensé que me dedicaría a esa actividad”.
Como reza el dicho, “después de la tormenta viene la calma”, Maritza encontró la oportunidad perfecta para abrir su taller cuando en su hogar se empezó a sentir fuerte la falta de dinero.
“Tenía que pensar en el futuro de mis hijos, en su educación y en guardar dinero para sus estudios universitarios, aunque aún son pequeños, los padres siempre estamos pensando en lo mejor para ellos”.
Los primeros meses que salió en busca de clientes fueron desazones continuas.
“Fue muy difícil conseguir clientela, que confiaran en mi producto y su calidad, pero con perseverancia lo he conseguido, y hoy tengo personas que me piden una mayor cantidad de zapatos cada vez que los visito”. Al por mayor, Maritza vende su producto entre S/.32 y S/.37. “Ha sido duro empezar, pero hoy siento que todo va caminando muy bien”.
“Me alisto con anticipación para cada estación. Ahora estoy con los zapatos de colegio y pronto iniciaré la fabricación de botas. Con este método puedo programarme y atender los pedidos de mis clientes”.
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GESTIÓN – 09/03/11