Gaddafi lanza ataque contra zonas de producción de crudo
Los países árabes estudian un plan de paz, aunque un líder rebelde rechazó cualquier propuesta de negociación con el gobernante.
BREGA, Libia.- Fuerzas leales a Muammar Gaddafi volvieron a atacar el jueves los centros de exportación de crudo en manos de los rebeldes en el este de Libia, mientras los países árabes estudiaban un plan para poner fin a un levantamiento que Washington dijo que podría convertir al país en una “Somalia gigante”.
Un líder de la revuelta contra los 41 años en el poder de Gaddafi dijo que rechazaría cualquier propuesta de negociación con el veterano mandatario que permita poner fin al conflicto en este país, el duodécimo mayor exportador de petróleo del mundo.
Algunos testigos dijeron que un avión de guerra bombardeó la localidad oriental de Brega, que alberga una terminal de petróleo, un día después de que las tropas leales a Gaddafi lanzaran un ataque por tierra y aire contra la ciudad que fue repelido por los rebeldes.
Los insurgentes, armados con lanzacohetes, armas antiaéreas y tanques, pidieron el miércoles ataques aéreos apoyados por la ONU contra los mercenarios extranjeros que dijeron que estaban combatiendo para Gaddafi.
Pero quizás conscientes de la advertencia de Gaddafi de que cualquier intervención extranjera podría desatar “otro Vietnam”, las autoridades occidentales expresaron su cautela sobre cualquier implicación militar, incluida la imposición de una zona de exclusión aérea.
Un oficial rebelde dijo que los ataques aéreos del Gobierno tuvieron como objetivo el aeropuerto de Brega y una de sus posiciones en la cercana localidad de Ajdabiyah, en referencia a dos emplazamientos tomados por los rebeldes.
Los soldados de la oposición dijeron también que tropas leales a Gaddafi habían sido empujadas hasta Ras Lanuf, sede de otra importante terminal petrolera a 600 kilómetros al este de Trípoli.
“Las fuerzas de Gaddafi están en Ras lanuf”, dijo Mohammed al Maghrabi, un voluntario rebelde, a Reuters, haciéndose eco de comentarios de otros.
La revuelta ha asolado a este país miembro de la OPEP y ha afectado a casi la mitad de sus 1,6 millones de petróleo diarios de producción, la base de la economía del país.
El levantamiento, el más sangriento contra los gobernantes que llevan mucho tiempo en el poder en Oriente Medio y el norte de Africa, está causando una crisis humanitaria, especialmente en la frontera tunecina, donde centenares de miles de trabajadores extranjeros han huido para ponerse a salvo.
Mientras los enfrentamientos entre los leales a Gaddafi y los rebeldes se intensificaban, el secretario general de la Liga DArabe, Amr Musa, dijo que se estaba considerando el plan de paz del presidente venezolano, Hugo Chávez.
“Hemos sido informados sobre el plan de Chávez pero todavía está siendo considerado”, dijo Moussa a Reuters en una con versación telefónica.
“Ayer consultamos a varios líderes”, expresó Moussa, pero no dio un plazo para una decisión final sobre el plan.
Cuando se le preguntó si Gaddafi había aceptado el plan, Moussa dijo: “No lo sé, ¿cómo voy a saber eso?.” Cuando se le preguntó si se había comprometido con el plan de Chávez, Moussa dijo: “No.”
El petróleo cayó ante la noticia de un plan de mediación. El crudo Brent retrocedió más de tres dólares a un mínimo intradiario de 113,09 dólares el barril mientras los inversores miraban un posible acuerdo en el que Venezuela, miembro de la OPEP, sea el mediador.
Chávez es un amigo cercano de Gaddafi.
La cadena de noticias Al Jazeera había informado previamente que Gaddafi y Moussa habían acordado el plan de Chávez, que incluiría una comisión desde América Latina, Europa y Oriente Medio tratando de negociar una solución entre el líder libio y las fuerzas rebeldes.
La emisora dijo que el presidente del Consejo Nacional Libio de los rebeldes, Mustafa Abdel Jalil, rechazó por completo el concepto de negociar con Gaddafi.
Tropas del Gobierno, apoyadas por fuerzas aéreas, lanzaron un ataque el miércoles y capturaron brevemente a Brega, situada a 800 kilómetros al este de Trípoli.
Pero las fuerzas de oposición volvieron a recapturar la ciudad que ha estado bajo su control durante cerca de una semana, dijeron oficiales rebeldes, que señalaron que están listos para avanzar al oeste en dirección a la capital si Gaddafi se niega a renunciar.
DIATRIBA DE GADDAFI
Disfrutando de la adulación de sus seguidores en Trípoli, Gaddafi lanzó una diatriba contra los “mafiosos armados” que según dijo están detrás de la agitación, y que serían parte de una conspiración para colonizar a Libia y hacerse con su petróleo.
“Vamos a entrar en una sangrienta guerra y miles y miles de libios van a morir si Estados Unidos o la OTAN entran”, dijo Gaddafi a seguidores en Trípoli en un encuentro televisado en directo.
“Estamos dispuestos a entregar armas a un millón, dos millones o tres millones, y va a comenzar otro Vietnam”, agregó.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo en Washington que una de las principales preocupaciones de Estados Unidos era que “Libia cayera en el caos y se convirtiera en otra Somalia”.
El Gobierno libio ha intentado convencer a la población de Trípoli de que la vida continúa con normalidad, pero la crisis está afectando a la vida diaria.
Había largas colas ante los bancos y los residentes contaban que los precios de los alimentos habían subido, mientras que el valor del dinar en la calle había caído drásticamente contra el dólar.
El ataque en Brega pareció ser la operación militar más significativa por parte de Gaddafi desde que hace dos semanas comenzara una insurrección que desató una confrontación que Washington cree que podría desembocar en una larga guerra civil a menos que el veterano mandatario dimita.
REUTERS 03/03/2011