Bolivia activará fundición de plomo y plata a fin de año

La estatal Corporación Minera cuenta con 20 millones de dólares para que la planta inicie operaciones.

El Gobierno de Bolivia anunció que espera poner en funcionamiento a más tardar a fines de este año la primera fundición de plomo y plata del país, Karachipampa, recién devuelta a control estatal por la firma canadiense Atlas Precious Metals.

El director general del ministerio de Minería, Freddy Beltrán, dijo a reporteros que la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol) tiene un capital inicial de 20 millones de dólares para activar la fundición construida hace tres décadas y que nunca fue encendida por falta de materia prima.

“Vamos a hacer la auditoría técnica y el proyecto de arranque que lamentablemente Atlas no pudo hacer, esperamos poder decir a fin de año que por fin arrancó el elefante blanco”, dijo la autoridad.

Bolivia es un importante productor de minerales.

Beltrán añadió que el proyecto de puesta en marcha de la fundición ubicada en las afueras de la ciudad sureña de Potosí se complementa con una política de incentivos a los productores, la mayor parte mineros independientes agrupados en cooperativas, que deberán proveer la materia prima necesaria.

El Gobierno izquierdista de Evo Morales y Atlas alcanzaron a principios de enero, luego de varios meses de negociaciones, un acuerdo para dejar sin efecto un contrato firmado cinco años atrás por el cual la empresa canadiense debía invertir unos 120 millones de dólares para operar la planta metalúrgica.

Beltrán dijo que el proceso de traspaso de Karachipampa, de Atlas a la Comibol, se completó la semana pasada, como estaba previsto, quedando pendiente una negociación sobre la eventual devolución de una garantía de 850,000 dólares a Atlas que el Estado cobró por supuesto incumplimiento de contrato.

Representantes de Atlas no estaba disponibles para comentar el anuncio oficial, pero dijeron varias veces en meses pasados que su inversión comprometida no llegó a ejecutarse por dificultades administrativas que atribuyó al Gobierno.

El viceministro de Desarrollo Minero Metalúrgico, Héctor Córdova, dijo el lunes a medios locales que Karachipampa “está definitivamente en manos del Estado” y que la negociación sobre la eventual devolución de la garantía cobrada a Atlas pasó a jurisdicción del ministerio de Defensa Legal del Estado.

La fundición de Karachipampa fue construida a principios de la década de 1980 con una inversión de 180 millones de dólares para procesar hasta 51,000 toneladas anuales de concentrados de plomo y plata.

La planta fue levantada por la firma alemana Klockner, aprovechando una para entonces novedosa tecnología rusa de fundición denominada Kivcet, y no fue encendida porque sobrevino una crisis interna de producción derivada de una crisis mundial de precios de minerales.

El proyecto que no pudo ejecutar Atlas preveía ampliar la capacidad del complejo e incorporarle una fundición de zinc, para producir anualmente hasta 70,000 toneladas de zinc refinado, 30,000 toneladas de lingotes de plomo y 10 millones de onzas de plata, además de otros metales en cantidades menores.

El Gobierno no reveló sus planes de producción en la planta.

REUTERS – 26/01/11