Tensión diplomática entre Italia y Brasil
Roma retiró a su embajador del país sudamericano ante la negativa de Lula de extraditar a activista acusado de asesinatos.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi , condenó la decisión del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de no extraditar a un ex militante de izquierda condenado por asesinatos cometidos en la década de 1970.
La Corte Suprema de Brasil resolvió el año pasado que Cesare Battisti debía ser extraditado por crímenes cometidos en una época en que grupos de izquierda realizaron una campaña de secuestros y asesinatos en Italia.
Sin embargo, le dejó la decisión final a Lula , quien le otorgó a Battisti el estatus de refugiado en el 2009. “Expreso mi profunda indignación y rechazo por la decisión del presidente Lula de rechazar la extradición de Cesare Battisti, un asesino múltiple, pese a las insistentes solicitudes en todos los niveles desde Italia”, dijo Berlusconi en un comunicado.
“Esta es una decisión contraria al más elemental sentido de la justicia”, declaró, y agregó que el Gobierno exploraría sus opciones para conseguir un cambio en la decisión.
Berlusconi manifestó que considera que la situación “no está cerrada: Italia no se dará por vencida y se asegurará de sus derechos”. Battisti, quien fue integrante de un grupo llamado “Proletarios Armados por el Comunismo”, escapó de una cárcel italiana en 1981 y vivió durante años en Francia antes de irse a Brasil.
PRESIÓN
El Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que el embajador italiano en Brasil presionaría con el caso a la presidenta electa, Dilma Rousseff -quien asume su mandato el sábado- tan pronto como le sea posible y que sería llamado a consulta desde Roma.
La decisión de Lula, a solo horas del fin de su mandato, era ampliamente esperada tras el anticipo de una negativa de extradición por medios brasileños esta semana.
Berlusconi ha aprovechado en el pasado su relación amistosa con Lula y el Parlamento italiano debería aprobar un acuerdo de cooperación de defensa con Brasil el 11 de enero, pero el tema de la extradición ha causado malestar generalizado.
El ministro de Defensa italiano, Ignazio La Russa, dijo que la decisión del mandatario brasileño era una afrenta tanto a las familias de las víctimas como al Gobierno de Italia. “No deberían tener la ilusión de que esto puede ocurrir sin consecuencias”, declaró al canal de televisión SkyTG24.
“Solo el hecho de que Lula esperó al último momento de su mandato (para tomar la decisión) es una señal de su falta de valentía. Es una desgracia. Nunca me cansaré de decirlo”, añadió.
La condena a Brasil ha surgido de todo el espectro político en Italia y la noticia ha sido seguida de cerca por los medios. “Por aquellos que realmente han sufrido, ellos deberían aceptar la extradición”, dijo a Reuters Televisión la ciudadana romana Silvana Strozzi.
“El hecho de que él haya dicho ser un refugiado político es sólo una excusa, algo que vino después del hecho. Aquellos que han sufrido, ¿no tienen derecho a la justicia?”, preguntó.
REUTERS – 31/12/10