Acreedores definirían destino de Doe Run Perú en febrero
La minera enfrenta un posible cierre definitivo por no garantizar el cumplimiento de un plan ambiental de 150 millones de dólares en su complejo de La Oroya.
Una junta de acreedores definiría en febrero si liquida o reestructura el mayor complejo metalúrgico de Perú, Doe Run, cuyas operaciones están paralizadas desde junio del 2009, asfixiado por millonarias deudas y sin acceso a créditos, informó el Gobierno.
La fundición y refinería Doe Run Perú, una unidad del estadounidense Renco Group, enfrenta un posible cierre definitivo luego de que no cumpliera con garantizar al Estado la ejecución de un plan de cuidado ambiental por unos 150 millones de dólares.
Además la firma tiene una deuda de 100 millones de dólares a sus proveedores de materias primas, entre los que se encuentran la minera de metales preciosos Buenaventura y la productora de zinc y plata Volcan.
Doe Run Perú encara un proceso concursal en el estatal Indecopi , que resuelve las insolvencias de las compañías.
“En la actualidad, en Indecopi hay una calificación de los que son las acreencias, proceso que según nos han informado extraoficialmente, podría concluir en enero del 2011 y que la primera junta de acreedores podría darse en febrero”, explicó el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez.
El ministro explicó que los acreedores podrían liquidar o reestructurar la empresa. Esta última significaría el reinicio de operaciones de Doe Run, luego de acordar pagos a acreedores y garantizar el cumplimiento del vital plan ambiental en La Oroya, uno de los pueblos más contaminados del mundo.
“En el caso de la liquidación, los activos de Doe Run podrían transferirse a otras empresas en una subasta a fin de pagarle a los proveedores”, agregó.
La paralización de las operaciones de Doe Run, que alguna vez fue la sexta exportadora de metales de Perú, dejó sumidos en la incertidumbre a 3,500 trabajadores directos y a otros 16,000 empleados indirectos, lo cual podría generar un malestar social en caso de cierre definitivo.
Perú es uno de los mayores productores mundiales de metales del mundo. Las exportaciones mineras representan el 60% de las ventas totales del país.
Según Sánchez, la empresa aún paga a los trabajadores alrededor del 60% de sus remuneraciones, pese a la paralización. “Ellos (trabajadores) quisieran volver a operar. El tema es que no hemos llegado a esa posición porque la empresa no logró establecer el financiamiento que se requería para completar los programas ambientales en la planta”, señaló.
En un intento por salir a flote, la firma anunció en marzo pasado un acuerdo financiero con la operadora de materias primas suiza Glencore, que allanaba el camino para la reanudación de faenas y financiar el plan ambiental, por unos 100 millones de dólares, según fuentes de la empresa.
Sin embargo, el presidente Alan García, anuló en julio la licencia la minera Doe Run al incumplir su plan ambiental, al tiempo que la acusó de “chantajear” al Gobierno con protestas sociales de los trabajadores.
El año pasado, enfrentamientos entre la población de La Oroya, donde se ubica el complejo, y la policía dejaron como saldo una persona muerta.
REUTERS – 29/12/10