Se abre debate en Argentina por futuro del peronismo

Analistas consideran que se iniciará una lucha por controlar el poder del partido de gobierno.

Analistas políticos dijeron que la desaparición física de Néstor Kirchner abriría una lucha por el control del gobernante Partido Justicialista (peronista), el cual presidía, y también que comenzaba una sorda batalla para influir sobre su esposa, la presidenta Cristina Fernández.

Algunos también apuestan a la posibilidad de una unión del dividido peronismo, fuerza dominante de la política argentina.

Kirchner, quien con un férreo liderazgo disciplinó a gobernadores, diputados, alcaldes y dirigentes sociales, era sin embargo discutido por muchos líderes peronistas, entre otras cosas por haber conducido hacia la izquierda al movimiento fundado por Juan Domingo Perón en la década de 1940.

“Kirchner fue un factor de división en el peronismo. Sin Kirchner no tiene mucho sentido la división”, opinó el analista político Ignacio Zuleta.

Por su parte, el consultor político Jorge Giacobbe destacó en declaraciones a una radio local que “hay que estar muy atentos a cómo reacciona Cristina, a quién la va a rodear”.

“Ha empezado la batalla por rodearla, por influir sobre ella, por cumplir la tarea que cumplía Néstor. Depende de quien logre ese sitial será un rumbo o será otro. Murió el jefe. Hay que pensar eso”, agregó.

Durante su Gobierno, entre el 2003 y el 2007, Kirchner puso a Argentina en el camino de una recuperación tras la profunda crisis económica del 2001/2002, implementó políticas estatistas y planes sociales, y tuvo a los derechos humanos como prioridad en un país muy lastimado por dictaduras militares.

Pero su estilo agresivo, confrontativo y calificado como autoritario por sus contrincantes fue desgastando su imagen tras pasarle la banda presidencial a su esposa, con quien se casó en 1975.

Los bonos de la deuda soberana de Argentina subían el jueves un 4% en promedio ante previstos reacomodamientos de precios luego del salto que dieron el día previo en Estados Unidos tras conocerse la muerte de Kirchner.

“Los mercados siempre han visto a Kirchner como una restricción a los negocios”, dijo el analista Zuleta.

Gran parte de la oposición argentina expresó condolencias por la muerte de Kirchner y apoyo a la mandataria, haciendo una pausa en la cruenta lucha política del país, caracterizada por posiciones irreductibles de grupos antagónicos.

La poderosa central obrera CGT, cercana a la presidenta gracias a las alianzas que tejió Kirchner, manifestó su apoyo al Gobierno y llamó a los trabajadores a concurrir a la Casa Rosada a despedir al ex mandatario.

La muerte de Kirchner obligará a replantear la estrategia del Gobierno para los comicios de octubre del 2011, en los que la mandataria podría llegar a presentarse para la reelección.

28/10/2010

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