Analistas vislumbran cambios en Gobierno de Argentina
Dicen que la muerte de Kirchner deja a la presidenta Fernández con menor margen para seguir con políticas estatistas.
BUENOS AIRES.- La presidenta argentina, Cristina Fernández, tendrá que moderar sus políticas para garantizar la gobernabilidad en el último año de su mandato, apuntando a consolidar una base de apoyo que podría agrietarse tras la muerte de su esposo Néstor Kirchner, opinaron analistas políticos y económicos.
Dijeron que el fallecimiento del ex mandatario, de 60 años, causada por una afección cardíaca, sacudirá el Gobierno de Fernández, sobre la cual su esposo tenía una fuerte influencia, al punto de ser considerado el poder en las sombras.
Incluso, los analistas no descartan cambios en el gabinete en el corto plazo y destacan que podría proyectarse nacionalmente la figura de un peronista clásico, el centrista Daniel Scioli, ex vicepresidente entre el 2003 y el 2007 y actual gobernador de la provincia de Buenas Aires.
La alternativa de una moderación de las políticas del Gobierno animaba el miércoles a los mercados financieros a apostar en activos argentinos, que subieron con fuerza tras conocerse la muerte del hombre que gobernó Argentina entre 2003 y 2007 con políticas estatistas.
El analista político Roberto Bacman expresó que con la muerte de Kirchner “comienza un nuevo Gobierno, con nuevos lineamientos y va a tener que acrecentarse la figura de Fernández”.
El economista senior de Goldman Sachs Alberto Ramos dijo que la desaparición de Kirchner introduce una significativa incertidumbre política en Argentina, mientras que el analista político y director del Centro de Estudios Nueva Mayoría, Rosendo Fraga, sostuvo que el peronismo nunca vio con simpatía la alianza de Kirchner con agrupaciones izquierdistas y que ese movimiento recuperará protagonismo.
El peronismo, un movimiento político débil y sin una ideología definida que se adapta a las ideas del momento, fue llevado por Kirchner hacia la izquierda, pero ahora podría desandar ese camino y recuperar su tradicional pragmatismo para posicionar a Fernández con posibilidades de renovar su mandato, comentaron los analistas.
Fernández ocupará ahora en soledad el centro de la escena política y la facción peronista que lideraba Kirchner muy probablemente la presente como candidata en las elecciones de octubre del 2011, salvo que ésta decida dar un paso al costado.
Fraga consideró que, sin Kirchner, Fernández afronta un riesgo en el último año de su mandato: el de la gobernabilidad, si es que no modera sus políticas. Si “Fernández insiste en la línea fijada por su marido, no le será fácil gobernar. No es la misma persona y además ese estilo, estaba claramente en crisis”, dijo al diario La Nación.
Los Kirchner, conocidos en Argentina como “el matrimonio presidencial”, se han enfrentado con sectores relevantes de la economía argentina, como el agropecuario, y también con la Iglesia Católica, los principales medios de comunicación y las Fuerzas Armadas.
Se espera que la economía argentina se expanda un 9 por ciento, mientras la presidenta ostenta una popularidad de alrededor de 35 por ciento.
REUTERS 27/10/2010