Egasur espera recibir aprobación de Puno el próximo verano

La puesta en marcha de la central de Inambari costará 4,900 millones de dólares.

WILFREDO HUANACHÍN O.

¿Cómo van los avances del proyecto Inambari?

Estamos en una concesión temporal. Luego de los estudios, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) ve si los aprueba, y de allí se va a una concesión definitiva. Nosotros ya terminamos los requisitos pertinentes y tenemos los estudios desde febrero de este año.

¿Qué comprenden estos estudios?

Los estudios son técnicos, estudios de la represa, de ingeniería, estudios económicos, y los Estudios de Impacto Ambiental. Comprenden todos los alcances del proyecto hidroeléctrico, que entregamos al MEM el pasado 7 de octubre. Todos estos documentos están en el Estudio de Factibilidad del proyecto.

¿Estarían a la espera de la licencia social?

Los inversionistas del proyecto Inambari piensan que si no hay licencia social, no hay proyecto.

¿Cuánto tiempo demandaría este proceso de aprobación de licencia social?

Ya estamos en esto dos años y cuatro meses. Se avanzó mucho en Cusco y Madre de Dios, tenemos un diálogo fluido. Ahora, poco a poco seguimos en Puno. Cuando la gente comprenda los alcances del proyecto, encontraremos un punto de equilibrio con la licencia social. Creo que en un par de meses avanzaremos con informar más sobre esto en Puno.

Tomando en cuenta los plazos que indica, ¿por lo menos en el primer trimestre del 2011 ya deberían tener la aprobación de la población de Puno?

Sí.

Entre los meses de febrero y marzo…

Sí. No solamente de Puno, sino de todas las regiones.

¿Cómo percibe la situación en Puno?

Puno tienen sus propios tiempos y movimientos. La gente tiene su idioscincrasia. El proyecto Inambari estaba en un año electoral regional y se usó como un tema político. La gente en los distritos de San Gabán y Ayapata comprobó que lo que los opositores mencionaban no sucedió. Ahora la gente sí quiere escuchar sobre el proyecto. Se tendrá una inversión socioambiental de US$ 600 millones en estas regiones.

Sin embargo, hay problemas y manifestaciones…

Todo gran proyecto de inversión es controversial por naturaleza. La marcha de este martes (en Puno) no fue contra el proyecto Inambari, sino contra un sinnúmero de proyectos. Inambari, por ser uno de ellos, estaba metido allí. Hace un año había paros en contra del proyecto en la zona (provincia de Carabaya). En los últimos tres o cuatro meses, no hubo ningún paro en contra del proyecto en la zona. Eso significa que la gente quiere decidir por sí misma y que el proyecto siga adelante. Los paros no son en la zona, sino en otros sitios que no tienen nada que ver con las poblaciones en el proyecto.

La concesión definitiva se tendría al momento que ustedes obtengan todas las licencias sociales…

Exactamente. Es un trámite que vamos a asumir.

Después de la concesión definitiva, ¿qué sigue?

Se viene la construcción del proyecto.

De los US$ 4,900 millones por la construcción del proyecto, ¿cuánto se desembolsará para el 2011?

Siempre el proyecto tiene un cronograma de desembolso, que es entre 10% y 15% en el primer año (un mínimo de US$ 490 millones a US$ 500 millones, incluyendo ingeniería y programa socioambiental). Las inversiones principales comenzarían con la construcción de la represa (en Inambari). Sobre los US$ 600 millones de inversión socioambiental, desde el primer día se comenzarán los programas de reubicación de gente, de carretera y reforestación.

¿Habrá alguna inversión adicional a los US$ 4,900 millones?

No. Pero es una inversión importante en un plazo de cinco años.

GESTIÓN – 14/10/10

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