Los brasileños también acuden a las urnas
Más de 130 millones de personas elegirán hoy al sucesor del mandatario Lula da Silva.
Los brasileños comenzaron a votar el domingo y se espera que depositen su confianza en el presidente Luiz Inácio Lula da Silva dándole a quien nombró como su sucesora una victoria convincente, quizás lo suficientemente sólida como para evitar una segunda vuelta.
Más de 130 millones de personas tienen previsto ir a votar en las elecciones presidenciales, legislativas y de gobernadores en el mayor país de América Latina, que en los últimos años se ha convertido en uno de los mercados emergentes más atractivos del mundo.
Dilma Rousseff , quien ha sido funcionaria pública durante toda su carrera y postula a su primer cargo por elección, tiene buenas opciones de lograr el 50 por ciento de los votos necesarios para evitar una segunda vuelta a fines de mes, algo que ni siquiera el popular Lula consiguió en su reelección.
Rousseff, una ex militante izquierdista de 62 años que busca convertirse en la primera mujer presidenta de Brasil, necesita un fuerte mandato para continuar con las políticas de Lula amigables al mercado y los programas sociales que han nutrido un largo crecimiento en la mayor economía de América Latina.
Sin embargo, ella no tiene el carisma de Lula ni su cercanía con los votantes, y eso podría socavar su capacidad para liderar una amplia coalición de Gobierno en un momento en el que Brasil necesita más reformas económicas para seguir creciendo con fortaleza.
Rousseff, ex jefa de Gabinete de Lula que lo impresionó con sus habilidades administrativas, mostró cautela sobre sus posibilidades de lograr una victoria en primera ronda, poco antes de emitir su voto en la ciudad sureña de Porto Alegre.
“Es un proceso de la sociedad el que decide si tu ganas en la primera ronda”, dijo a periodistas. “Ahora, más allá de lo que ocurra, creo que lo que te da el triunfo es la buena batalla que has llevado adelante”, manifestó.
Una serie de acusaciones éticas contra el gobernante Partido de los Trabajadores y una ex colaboradora de Rousseff le han restado apoyo y han dado esperanzas al principal candidato de la oposición, José Serra del centrista PSDB, de evitar una humillante derrota en primera vuelta.
Rousseff también se va visto amenazada por un leve descenso en el apoyo entre los millones de cristianos evangelistas de Brasil, debido a sus pasados comentarios sobre su respaldo a la despenalización del aborto.
Dos encuestas publicadas el sábado por la tarde mostraron que las posibilidades de Rousseff de evitar una segunda vuelta habían caído levemente.
REUTERS – 03/10/10