Caquetá tendrá un centro comercial en el que se invertirá US$ 30 mlls.

El proyecto consta de cuatro etapas, de las cuales la primera ya está terminada con 400 locales comerciales, e incluye patio de comidas y zona financiera.

ELIZABETH FLORES G.

El dinamismo del retail es imparable y más aún ahora que los inversionistas están mostrando interés en llegar a los distritos donde hay poca oferta de este tipo. Es el caso de Inversiones Baldor, que entra a competir con el Centro Comercial Gran Caquetá.

Juan Manuel Polar, gerente comercial de la empresa, informó a Gestión que el proyecto se desarrolla en un terreno de 46 mil m2, y será construido en cuatro etapas.

La primera ya ha culminado, habiéndose usado 11,500 m2 para erigir un multimercado (frutas, verduras, carnes, abarrotes, bazar) con 400 locales, además de un patio de comidas y una zona financiera.

“Empezamos a construir en enero de este año y la inversión hasta este punto fue de US$ 8 millones, aunque el costo total del proyecto se ha estimado en US$ 30 millones”, detalló.

En la segunda y tercera etapa se busca el ingreso de las grandes tiendas, por lo que se proyecta que se iniciará la construcción entre enero y febrero del 2011.

“La tendencia será a evolucionar, a volvernos más un centro comercial, un power center con tiendas ancla. Ya han venido varios operadores de retail interesados en tomar espacios grandes pero queremos primero terminar de definir la primera etapa para pasar a las siguientes”, señaló.

Polar indicó que la cuarta fase del Centro Comercial Gran Caquetá, que empezará a construirse a inicios del 2012, será básicamente una zona de servicios y entretenimiento, destinándose el espacio para cines y juegos para niños.

ESPACIOS

El ejecutivo explicó que la compra del espacio fue hace un año y medio, siendo su anterior propietario el Grupo Romero, ya que tenían una fábrica en el lugar hace varios años y se sabía de su intención de venderlo.

“Hicimos varios estudios de mercado y notamos el potencial comercial de la zona, además vimos que espacios de esa magnitud ya no quedan en Lima, y en San Martín de Porres menos”, sostuvo.

Así, el desembolso en la compra del terreno fue de US$ 6 millones, cifra que habría aumentado notablemente, pues se estima que si se hubiese adquirido hoy el metro cuadrado, se habría elevado en 200%.

GESTIÓN – 22/09/10