Bolivia encarcela a ex autoridad expulsada del Perú

La caída de Luis Alberto Valle fue destacada por fuentes oficiales como una contribución del Perú a la lucha contra la corrupción.

Un ex prefecto regional de Bolivia arribó el miércoles a La Paz, expulsado desde Perú, y fue encarcelado de inmediato para enfrentar un juicio por corrupción, en un caso que deja de lado un ciclo reciente de duros roces entre los gobiernos de ambos países.

La caída de Luis Alberto Valle, yerno del fallecido ex dictador militar y ex presidente constitucional Hugo Banzer, fue destacada por fuentes oficiales como una contribución efectiva de Perú a la lucha contra la corrupción alentada por el presidente indígena Evo Morales.

Valle, de 66 años y ex prefecto del departamento de La Paz entre 1997 y 1999, está acusado de varios delitos económicos que habrían causado un daño al Estado de unos 17 millones de dólares, según el Gobierno, aunque un diario local apuntó que la cifra sería de 22 millones de dólares.

“Bajo ninguna circunstancia se trata de ningún tipo de persecución política, ya que estamos hablando de un acto de justicia, de lucha contra la corrupción”, dijo el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, a reporteros que cubrían de madrugada una masiva operación policial de recepción del acusado.

Llorenti destacó que el juicio que enfrenta el ex prefecto regional en el Tribunal Supremo de Justicia data del año 2001.

Valle, quien llegó en un avión militar boliviano poco después de las 3.00 hora local (0700 GMT), estuvo detenido desde el 20 de agosto en Perú, país al que había huido en marzo del 2009 burlando un arraigo judicial.

El embajador peruano en La Paz, Manuel Rodríguez, dijo el martes en la noche que su país pudo ejecutar una expulsión por vía administrativa gracias a que Bolivia desistió de proseguir un previamente planteado trámite de extradición.

La expulsión fue decidida en consideración de que el acusado ingresó ilegalmente a Perú y luego fracasó en sus intentos de obtener refugio y asilo político, explicó.

“El Gobierno de Perú valora de una manera muy significativa los esfuerzos que realiza el Gobierno del presidente Evo Morales para luchar contra la corrupción, para impedir la impunidad (...), las decisiones que se han implementado contribuyen a que la justicia se realice en Bolivia”, dijo Rodríguez.

El tono de la declaración del diplomático contrastó con los duros intercambios de acusaciones entre Morales y su colega peruano Alan García, que en el último año pusieron a las relaciones bilaterales en su nivel más bajo en décadas.

El pasado fin de semana, en medio de incertidumbre sobre el caso de Valle, el presidente Morales dijo que Perú parecía convertirse en “refugio de corruptos”, en alusión también a tres ex ministros derechistas acusados de genocidio y delitos económicos a quienes García dio asilo hace poco más de un año.

Otro político opositor boliviano y también ex ministro de Banzer, Guillermo Fortún, huyó a Perú a fines del año pasado tras ser acusado de corrupción.

REUTERS 01/09/2010

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