Con corazón de madera

Desde pequeño Magno Clemente fabrica juguetes de madera, que ahora ofrece en una feria de Surco y por Internet.

Todos los niños y las niñas esperan con ansias el día de su cumpleaños y Navidad para que les regalen muchos juguetes, sin embargo Magno Clemente tuvo la oportunidad de fabricarlos cuando tenía tan solo 12 años.

Toda su niñez y adolescencia estuvo en albergue para menores, y la pasó bien tras ingresar a un taller donde le enseñaron a trabajar la madera. “Se me hizo fácil aprender este oficio, y recuerdo que el primer juguete que fabriqué fue un dinosaurio”.

Cuando cumplió la mayoría de edad unos amigos le dieron la oportunidad de viajar a Alemania, en donde perfeccionó su técnica en importantes carpinterías. “Allí hice los juguetes articulables, aquellos que mueven sus extremidades”.

Hace dos años y medio se animó a crear su empresa “Taller La Caobita”, luego de que una ONG le donara más de US$ 500 para que comprara la materia prima y máquinas semi industriales para cortar, lijar y hacer hoyos en la madera.

“Dos veces al mes compro tablas de madera en Villa El Salvador y Villa María del Triunfo, y solo trabajo con cedro y caoba, porque son más resistente y de mejor calidad”.

Indica que sus ventas se han incrementado en un 50% desde hace un año, cuando le dieron la oportunidad de ofrecer sus productos en la Bioferia del Parque de la Amistad, en Surco, que se realiza todos los sábados.

Además, le han hecho pedidos de Alemania y Argentina a través de su tienda virtual. Cabe mencionar, que sobresalen las tortugas rodantes, los carritos, el arca de Noé, los veleros, los canguros y los llaveritos, cuyos precios fluctúan entre los S/. 15 a S/. 120.

“No solo quiero ofrecer un buen producto, también ayudo a los más necesitados, por eso ahora me ayuda una familia humilde a fabricar los juguetes”. Su siguiente meta será abrir una tienda en Miraflores dentro de dos años, pues desea tener un mayor contacto con los turistas.

GESTIÓN – 23/07/10