El Centro de Lima, la gran botica de medicamentos vencidos
La Digemid revela que el mercado negro se extiende por Las Malvinas, El Hueco y la Calle Capón.
BRUNO BARTRA BAZÁN
Aquí no ha habido receta que sirva. La enfermedad se sigue propagando sin cesar. El director de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), Víctor Dongo, señaló que el Centro de Lima es donde se concentra el mayor número de lugares en los que se venden medicinas vencidas.
Sin tener el detalle de cuántos establecimientos de este tipo existen en esta zona, indicó que estos se ubican precisamente en el Centro Comercial El Hueco, Polvos Azules, Las Malvinas y en los alrededores de la Calle Capón, en donde incluso se han detectado edificios de seis pisos en los que se venden estos fármacos caducados.
LA CADENA SE ACTIVA
Para poder competir con el precio de las medicinas que se venden en las farmacias, las boticas buscan comprar fármacos a un menor costo a los laboratorios o importadoras, que les ofrecen los medicamentos que están por vencerse a un precio hasta 40% menor al de su valor real, detalla Dongo.
La necesidad de competir, en este caso ilegalmente, es el eslabón de la cadena.
Las farmacias y boticas están en la obligación de devolver a las importadoras o laboratorios las medicinas que van a vencer con seis meses de anticipación, las cuales deberían ser destruidas. Sin embargo, la realidad nos demuestra que ocurre todo lo contrario.
En Chile han tomado al toro por las astas, revela Dongo, ya que su Gobierno ha exigido a los vendedores de medicinas que el precio sea igual tanto para las farmacias grandes como para las boticas pequeñas.
SIN NÚMEROS
El director de Digemid mencionó que es muy complicado calcular cuánto mueve este mercado ilegal.
Sin embargo, precisó que en el 2009 el mercado formal de la venta de medicamentos movió US$ 1,200 millones, de los cuales el 60% fue abarcado por las cadenas de farmacias más conocidas (Inkafarma, Arcángel, Mifarma, Fasa, Boticas & Salud, entre otras) y el 40% por lo que se conoce como las boticas del frente o boticas pequeñas, que son las que suelen estar tentadas por aquellas importadoras o laboratorios que les ofrecen a módicos precios las medicinas que están por vencer.
Hay a nivel nacional 16 mil establecimientos donde se venden medicinas, de las cuales el 20% son farmacias y el 80% boticas. La razón por la cual hay más boticas, es porque antes cualquier persona podía abrir uno de estos locales, sin la necesidad de ser un médico farmacéutico o contar con el asesoramiento de uno de estos especialistas.
GESTIÓN – 22/06/10