Una gran ayuda a la hora de cocinar
10:46Elisa Moya aprovechó sus conocimientos culinarios para iniciar su negocio, en el que ofrece verduras picadas y alimentos precocidos.
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Degustar un arroz con pollo o una papa rellena con ensalada fresca es un placer, siempre que estén bien preparados.
Pero es en el proceso de cocinarlos que se emplean horas, no solo por el cocido de los alimentos, sino también porque hay que picarlos.
Esa rutina la seguía a diario Elisa Moya desde los ocho años de edad en que empezó su ligazón con el arte culinario. Fue en ese devenir, que consideró que sus tareas diarias se agilizarían si tuviera a la mano las verduras picadas o las menestras y granos cocidos.
Si bien a Elisa no le facilitaron las cosas cuando trabajó para varios restaurantes, ella sí pudo darle la mano a las mujeres y hombres amantes de la cocina.
Hace tres años invirtió S/.2 mil en crear “Picadillos Moya”, donde ofrece todo tipo de vegetales picados, pero cuando implementó “Precocidos Moya” hizo una reinversión de S/.18 mil, pues debía comprar una maquinaria especial de acero para mantener todo con la higiene respectiva.
“Mis puestos están en Minka, donde tuve la oportunidad de poner en práctica mis proyectos”.
Elisa vende a diario un promedio de 600 kilos de granos precocidos en uno de sus locales. El precio por kilo oscila entre S/.5 y S/.5.50. Las verduras y frutas picadas las ofrece a S/.5 el kilo. Pero también ha ingresado al rubro del preparado de alimentos como la causa rellena que expende a S/.10 el kilo.
Son siete sus colaboradores, a los que supervisa atentamente para cumplan con las rígidas medidas de higiene. “Se trata de alimentos, así es un negocio muy sensible, pues si se falla, se pierde a la clientela que ya nunca más se podrá recuperar”.
En estos meses, Elisa cuadra cifras para que la apertura de su tercer local tenga todo lo necesario. Su agitada vida empresarial no le permite pasar mucho tiempo con sus dos hijos, de 6 y 8 años, respectivamente, por lo que Elisa entristece por momentos.
Pero pese a estos inconvenientes, cuenta que cuando está junto a ellos trata de “sacarle el jugo” a las horas. “Pasamos lindos momentos los fines de semana”.
“Identificar las cambiantes necesidades de la clientela es básico en el negocio de la cocina, que cada vez quiere novedades”.
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GESTIÓN – 15/06/10