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El don de tejer progreso

10:40Las adversidades no tumbaron a Sonia Fernández, quien ante la falta de trabajo en Huancavelica optó por la empresa propia.

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Huancavelica es una de las regiones más perseguidas por la pobreza. Sonia Fernández lo sabe muy bien porque cuando tenía 20 años de edad, la falta de recursos casi neutraliza a su familia.

“Era la década de 1990 y entre el alza de alimentos y el terrorismo, todos la pasábamos muy mal, pero teníamos que ver de dónde sacábamos dinero”.

La ganancia que obtenía por la venta de sus cultivos no era suficiente para enfrentar el día a día. Pero Sonia tenía el don de tejer. Entonces se dijo: “basta de llorar y a tejer”.

Conocía ese arte heredado por sus padres y abuelos. Se contactó con otras mujeres para ofrecer chompas, chalinas, chullos y vestidos hechos con lana de alpaca a empresas de Lima que llevaban artesanía peruana al exterior.

Había días, mejor dicho meses, en que la producción no salía, pero Sonia nunca dejó de confiar en su talento. “Sabía que por más dura que estaba la situación en el país, la voluntad de progresar vencería los obstáculos del camino”.

Ya tiene 42 años de edad y dejó de vivir en una casa alquilada. “Me he comprado una linda casa en mi tierra y puedo darme la satisfacción de pagar los estudios universitarios de mis hijos. Yo no pude seguir una carrera, pero verlos repasar sus libros me alegra y llena de orgullo”.

En medio de esta confesión, Sonia entristece un poco porque aún no se ha podido dar la exportación directa. Sabe del talento que tiene ella y las 200 madres de Huancavelica, que son sus colaboradoras, en tejer al mes un mínimo de 500 chullos, 600 chales, 500 vestidos y 200 chompas.

Esta producción la entregan a emprendedores de Lima que llevan sus prendas al exterior. Los precios de las prendas que tejen están entre S/.30 y S/.150.

“La tercerización es una buena alternativa, pero ansiamos tener el contacto directo con tiendas del exterior. Trabajamos en eso y en unos años sé que se concretará”.

Mientras tanto, Sonia y las mujeres que trabajan con ella se asesoran en diseño y aplicación del color. “No podemos dejar de capacitarnos. Con el aumento de la competencia, siempre debemos estar dando un paso adelante”.

“Conocer las tendencias de la moda, el color y el diseño le dan un valor agregado a tus prendas, más aún si miramos al exterior”.

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GESTIÓN – 25/05/10